Estados Unidos y Argentina lanzaron el Corredor Andes-Atlántico, una iniciativa bilateral destinada a modernizar la infraestructura que conecta los principales centros productivos argentinos con los puertos del Atlántico y los mercados occidentales.

El acuerdo fue presentado en Nueva York por el vicesecretario de Estado estadounidense, Christopher Landau, y el canciller argentino, Pablo Quirno, durante la Semana de Alto Nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

La iniciativa busca facilitar inversiones públicas y privadas de largo plazo en transporte, energía, minería y tecnología digital, al tiempo que posiciona a Estados Unidos como socio financiero, tecnológico y comercial en el desarrollo de infraestructura estratégica argentina.

El lanzamiento estuvo acompañado por la firma de un marco de cooperación entre Argentina y el Export-Import Bank de Estados Unidos (EXIM), que permitirá movilizar financiamiento de hasta US$7.000 millones hasta 2027 para proyectos prioritarios.

El monto no representa una transferencia inmediata al Gobierno argentino. Se trata de un marco que permitirá evaluar y estructurar préstamos directos, garantías, seguros de crédito y otros instrumentos vinculados principalmente con la adquisición de bienes, tecnología y servicios estadounidenses.

Un corredor para petróleo, gas y minerales

El Corredor Andes-Atlántico pretende mejorar la infraestructura necesaria para transportar minerales, petróleo, gas y otros productos desde las regiones productivas argentinas hasta los puertos de exportación.

La declaración conjunta publicada por el Departamento de Estado identifica cuatro áreas principales de cooperación:

  • Rehabilitación y expansión de ferrocarriles, vías navegables y puertos.
  • Desarrollo de Vaca Muerta mediante inversión, tecnología y financiamiento estadounidense.
  • Extracción y procesamiento de minerales críticos.
  • Conectividad digital, sistemas confiables y seguridad de plataformas e infraestructura aduanera.

En el sector del transporte, ambos gobiernos identificarán proyectos prioritarios en los que compañías estadounidenses puedan participar como contratistas, proveedores o subcontratistas.

En energía, Washington promoverá préstamos directos, garantías, seguros y otras herramientas para movilizar capital, equipos y proveedores de servicios hacia Vaca Muerta y su infraestructura asociada.

El corredor incluye potenciales inversiones en oleoductos, gasoductos, sistemas eléctricos, puertos y redes de transporte necesarias para ampliar las exportaciones argentinas.

EXIM abre un marco de hasta US$7.000 millones

El EXIM Bank firmó el denominado U.S.-Argentina Build the Future Framework, que contempla movilizar hasta US$7.000 millones hasta 2027.

Según el comunicado oficial de EXIM, los recursos podrán respaldar proyectos relacionados con:

  • Desarrollo y procesamiento de minerales críticos.
  • Seguridad energética.
  • Modernización de redes eléctricas.
  • Conectividad digital y sistemas seguros.
  • Industria espacial comercial.
  • Tecnologías avanzadas.

El banco estadounidense busca facilitar exportaciones de equipos, productos, servicios y conocimiento técnico de Estados Unidos. Por esa razón, el financiamiento no funcionará como una línea presupuestaria de libre disposición para Argentina: cada iniciativa deberá cumplir los requisitos técnicos, comerciales, ambientales y crediticios de la institución.

“Debemos asegurar nuestras cadenas de suministro, respaldar los empleos estadounidenses y garantizar que los trabajadores, productos y conocimientos de Estados Unidos lleguen a todo el hemisferio occidental”, afirmó John Jovanovic, presidente de EXIM.

El embajador estadounidense en Argentina, Peter Lamelas, celebró el anuncio y aseguró que el banco destinará hasta US$7.000 millones a minerales críticos y energía.

“Dijimos que íbamos a trabajar para lograrlo, y cumplimos. Y esto es solo el comienzo”, escribió el diplomático en X.

Hasta US$6.000 millones para Argentina LNG

El principal proyecto energético vinculado inicialmente con este nuevo marco es Argentina LNG, la plataforma promovida por YPF, la italiana Eni y XRG, brazo internacional de inversiones energéticas de Abu Dhabi National Oil Company.

EXIM presentó una propuesta de financiamiento de largo plazo por hasta US$6.000 millones para apoyar las etapas de infraestructura y producción del proyecto.

Los fondos estarían destinados a financiar la adquisición de bienes y servicios estadounidenses. Su otorgamiento efectivo todavía está sujeto a la evaluación y aprobación final del directorio de EXIM, por lo que no debe considerarse un préstamo definitivamente adjudicado.

Argentina LNG busca desarrollar una cadena integrada que conecte la producción de gas de Vaca Muerta, en Neuquén, con instalaciones de tratamiento, gasoductos y unidades flotantes de licuefacción frente a la costa de Río Negro.

La primera fase contempla dos unidades FLNG con una capacidad conjunta de 12 millones de toneladas anuales de gas natural licuado. El inicio de operaciones está previsto para 2031.

El proyecto completo requiere una inversión estimada de US$51.000 millones durante toda su vida útil. YPF calcula que los desembolsos acumulados hasta 2031 alcanzarán aproximadamente US$29.000 millones.

De ese monto:

  • US$24.000 millones se destinarían a gasoductos, complejos industriales, instalaciones portuarias y unidades de licuefacción.
  • US$5.000 millones financiarían el desarrollo de los campos y la perforación de pozos en Vaca Muerta.

YPF estima que Argentina LNG podría generar exportaciones por cerca de US$10.000 millones anuales durante dos décadas. La compañía presentó el proyecto al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que ofrece estabilidad fiscal, aduanera, jurídica y cambiaria para iniciativas de gran escala. Los datos forman parte del plan oficial presentado por YPF.

Minerales críticos y cadenas occidentales de suministro

El otro componente central del acuerdo es el desarrollo de minerales críticos, particularmente litio y cobre, sectores en los que Argentina posee recursos de importancia internacional.

Estados Unidos pretende apoyar proyectos de extracción y procesamiento mediante equipos, tecnología e infraestructura de origen estadounidense. El objetivo es diversificar las cadenas de suministro y reducir la dependencia occidental de proveedores considerados estratégicamente adversarios.

La cooperación se desarrollará bajo el Acuerdo Marco de Minerales Críticos entre ambos países y la Iniciativa de Resiliencia de Cadenas de Suministro de EXIM.

Para Argentina, el desafío será avanzar más allá de la exportación de materias primas y atraer inversiones en procesamiento, logística y generación de valor agregado. Para Washington, el interés reside tanto en asegurar suministros como en abrir mercados para empresas estadounidenses.

Argentina deberá fortalecer la seguridad jurídica

Como parte del acuerdo, el Gobierno argentino se comprometió a continuar mejorando el entorno legal y regulatorio para atraer capital extranjero.

La declaración bilateral menciona expresamente la necesidad de mantener reglas transparentes, previsibles y efectivas para las concesiones de infraestructura, junto con mecanismos adecuados de protección de las inversiones.

Este punto será determinante para convertir el corredor en proyectos ejecutables. La declaración define prioridades y fuentes potenciales de financiamiento, pero no adjudica obras específicas ni garantiza que todos los proyectos identificados reciban fondos.

Además de EXIM, Estados Unidos buscará movilizar recursos y asistencia técnica mediante la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional, la Agencia de Comercio y Desarrollo y compañías privadas.

Una pieza de la estrategia estadounidense para el hemisferio

El Corredor Andes-Atlántico forma parte de la Asociación para la Infraestructura e Inversión Global del G7 y se integra en la estrategia estadounidense de desarrollar corredores económicos que protejan cadenas de suministro y generen oportunidades para sus empresas.

Washington ha impulsado esquemas similares mediante el Corredor de Lobito en África, la Ruta Transcaspiana, el Corredor Económico de Luzón en Filipinas y la conexión India-Medio Oriente-Europa.

En Argentina, el nuevo corredor combina tres intereses estratégicos de Estados Unidos: acceso a minerales críticos, expansión de suministros energéticos confiables y participación de compañías estadounidenses en grandes obras de infraestructura.

Para el Gobierno de Javier Milei, el acuerdo refuerza su alineamiento con Washington y ofrece una plataforma para atraer capital hacia proyectos que Argentina difícilmente podría financiar exclusivamente con recursos internos.

En síntesis: el Corredor Andes-Atlántico crea una arquitectura política y financiera para aumentar la presencia estadounidense en la infraestructura argentina. Los US$7.000 millones anunciados representan capacidad potencial de financiamiento, no fondos ya desembolsados. El primer gran examen será Argentina LNG: una propuesta de hasta US$6.000 millones que puede convertirse en la pieza financiera más importante del proyecto, pero que todavía necesita la aprobación definitiva de EXIM.