El Gobierno de Neuquén recibió ofertas por ocho de las quince áreas hidrocarburíferas incluidas en la Ronda 1/2026, una licitación diseñada para incorporar nuevos operadores y extender la exploración hacia sectores periféricos de Vaca Muerta y otras formaciones de la Cuenca Neuquina.
El proceso fue organizado por Gas y Petróleo del Neuquén (GyP), la compañía provincial encargada de administrar áreas, asociarse con operadores privados y promover inversiones para desarrollar los recursos de petróleo y gas de la provincia.
En total participaron diez grupos oferentes, integrados por once empresas debido a la presentación conjunta de Phoenix Global Resources y Continental Resources. Aunque la mayoría de los interesados son compañías argentinas, la ronda también despertó el interés de productores internacionales que buscan aumentar su exposición a Vaca Muerta.
Las propuestas se concentraron en Corralera Noreste, Corralera Noroeste, Corralera Sur, La Tropilla I, Águila Mora Noreste, Pampa de las Yeguas II Noreste, Chasquivil Sur y Santo Domingo II.
La apertura de los sobres no implica todavía la adjudicación. GyP deberá revisar primero los antecedentes técnicos y la documentación de los participantes. Posteriormente se conocerán las propuestas económicas y los compromisos de inversión que determinarán los ganadores.
Continental y Phoenix lideraron la participación
La alianza entre Phoenix Global Resources y Continental Resources presentó ofertas por seis bloques: Corralera Noreste, Corralera Noroeste, Corralera Sur, La Tropilla I, Águila Mora Noreste y Santo Domingo II.
Continental Resources es una de las mayores compañías privadas de petróleo y gas de Estados Unidos. Fue fundada por el empresario Harold Hamm y construyó gran parte de su crecimiento mediante la explotación de hidrocarburos no convencionales en formaciones como Bakken, en Dakota del Norte, y las cuencas de Oklahoma y Texas.
Su llegada tiene relevancia para Neuquén porque aporta experiencia directa en perforación horizontal, fractura hidráulica y desarrollo industrial de yacimientos de shale, capacidades fundamentales para ampliar la producción de Vaca Muerta.
Phoenix Global Resources, por su parte, es una empresa enfocada en la exploración y producción de hidrocarburos en Argentina. Ya cuenta con operaciones en la Cuenca Neuquina y desarrolla activos no convencionales en la formación.
Continental acordó adquirir una participación del 50% en Phoenix dentro de una estrategia más amplia para ingresar al shale argentino. Las compañías proyectan invertir alrededor de US$4.000 millones durante los próximos cinco años y elevar la producción de Phoenix hasta aproximadamente 100.000 barriles diarios hacia 2031.
La presentación conjunta en seis áreas confirma que la asociación no busca una participación limitada, sino construir una posición relevante dentro de la próxima etapa de expansión de Vaca Muerta.
Fuerte presencia de empresas argentinas
La licitación también reunió a compañías locales con distintos niveles de experiencia en petróleo, gas, servicios e infraestructura.
Aldyl Argentina y Petroquímica Comodoro Rivadavia presentaron ofertas por tres áreas cada una. También participaron Bentia Energy, JPM Energía, Ingeniería Multipiping, Selva María Oil, Patagonia Energy, Patagonia Resources y GeoPark Argentina.
Aldyl, una compañía de capitales argentinos vinculada históricamente al desarrollo de proyectos energéticos y de infraestructura, ofertó por La Tropilla I, Águila Mora Noreste y Corralera Sur. La empresa busca ampliar su actividad hacia la exploración y producción de hidrocarburos y convertirse en operadora dentro de la Cuenca Neuquina.
Petroquímica Comodoro Rivadavia, conocida como PCR, es una compañía argentina con una larga trayectoria en petróleo, gas, cemento y generación renovable. Sus propuestas se concentraron en La Tropilla I, Águila Mora Noreste y Santo Domingo II.
GeoPark, aunque fue fundada en América Latina y tiene experiencia en distintos mercados regionales, es una compañía internacional que cotiza en la Bolsa de Nueva York. Su participación en Corralera Noroeste refleja el interés de operadores regionales en incorporar activos argentinos a sus carteras.
La Tropilla I concentró la mayor competencia
La Tropilla I fue el área más disputada de la ronda, con propuestas de Phoenix-Continental, Aldyl Argentina, Petroquímica Comodoro Rivadavia y Patagonia Resources.
Águila Mora Noreste, Santo Domingo II y Corralera Noroeste recibieron tres ofertas cada una. Corralera Noreste, Corralera Sur y Pampa de las Yeguas II Noreste tuvieron dos interesados, mientras que Chasquivil Sur recibió una sola propuesta.
La competencia es relevante porque permite a GyP comparar no solamente los montos ofrecidos, sino también la capacidad técnica, los programas exploratorios y los compromisos de inversión planteados para cada bloque.
Siete áreas quedaron sin propuestas en esta primera instancia: Curamhuele, Cerro Avispa Norte, Cerro Avispa Sur, Cerro Partido Este, El Corte I, La Hoya y Totoral Este.
La ausencia de ofertas no necesariamente implica falta de potencial geológico. Algunos bloques pueden requerir mayor información sísmica, inversiones iniciales más elevadas o infraestructura adicional para resultar competitivos frente a áreas cercanas a desarrollos existentes.
GyP será socia de los futuros operadores
Gas y Petróleo del Neuquén es una empresa controlada por la provincia que participa en proyectos de exploración y producción mediante asociaciones con compañías privadas.
En esta ronda, las empresas adjudicatarias deberán financiar los programas exploratorios y asumir el riesgo correspondiente. GyP conservará una participación como socia estratégica, que podrá situarse entre 10% y 20% dependiendo de las condiciones de cada contrato.
El esquema contempla períodos exploratorios de hasta ocho años, divididos en dos etapas. Si una empresa confirma la existencia de recursos comercialmente explotables, podrá acceder a una concesión por un plazo de hasta 35 años.
Las propuestas también incluyen un bono de acceso con un piso de US$500.000 y condiciones vinculadas con las regalías que recibirá la provincia.
Este modelo permite a Neuquén mantener participación en los proyectos sin asumir por completo el costo y el riesgo de las campañas iniciales. Al mismo tiempo, obliga a los privados a comprometer capital antes de obtener derechos de explotación de largo plazo.
La expansión hacia la periferia
El desarrollo de Vaca Muerta se ha concentrado principalmente en áreas de alta productividad y con infraestructura disponible, como Loma Campana, La Amarga Chica, Bandurria Sur y Bajada del Palo.
La nueva ronda busca extender la frontera hacia bloques menos explorados, algunos situados alrededor de zonas que ya cuentan con actividad. El objetivo es determinar si la productividad alcanzada en los principales núcleos puede replicarse en otros sectores de la cuenca.
Esta fase será determinante para sostener el crecimiento a largo plazo. Las grandes áreas centrales ya están en manos de operadores consolidados, por lo que la incorporación de nuevos actores depende cada vez más de bloques periféricos, adquisiciones o asociaciones con titulares existentes.
La disponibilidad de oleoductos, gasoductos, carreteras, plantas de tratamiento y capacidad de evacuación será un factor fundamental. Un descubrimiento geológico solo puede transformarse en producción comercial si existe infraestructura para llevar el petróleo o el gas hasta los mercados.
Más inversión y nuevos operadores
El gobernador Rolando Figueroa señaló que el éxito del proceso deberá medirse por las inversiones que finalmente se conviertan en producción, infraestructura y beneficios para los habitantes de Neuquén.
La provincia busca aprovechar la actual ventana de oportunidad para Vaca Muerta, impulsada por el aumento de la producción argentina, la ampliación de los sistemas de transporte y los proyectos destinados a convertir al país en exportador estructural de petróleo y gas.
La participación de empresas locales amplía el número de posibles operadores, mientras la llegada de Continental incorpora experiencia proveniente del shale estadounidense. Esa combinación podría aumentar la competencia y acelerar la transferencia de tecnología y capacidades operativas.
Sin embargo, las ofertas constituyen apenas el comienzo. El resultado real dependerá de los compromisos económicos, la adjudicación de los bloques y la ejecución efectiva de los programas exploratorios.
Si las empresas logran confirmar recursos comerciales en estas áreas, Neuquén podrá ampliar el mapa productivo de Vaca Muerta más allá de sus principales núcleos actuales. Para la provincia, esa expansión significa nuevas inversiones, regalías y empleo; para Argentina, representa otra oportunidad de aumentar las exportaciones y fortalecer su posición como productor energético internacional.
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