La corporación energética Shell y la Empresa Nacional de Gas de Trinidad y Tobago (NGC) alcanzaron un acuerdo comercial sobre las tarifas de suministro de gas natural procedentes del campo offshore Aphrodite. La negociación resuelve la disputa de precios que mantenía paralizado el proyecto, permitiendo avanzar hacia su fase de desarrollo con miras a iniciar producción comercial en el segundo trimestre de 2027.

El presidente de la junta directiva de NGC, Gerald Ramdeen, confirmó que los nuevos términos mejoran significativamente las condiciones económicas para la estatal trinitense en comparación con los esquemas analizados previamente, aportando un mayor valor contractual para la compañía compradora.

Impacto en el suministro y proyectos adicionales

El acuerdo resulta clave para sostener la capacidad operativa de las industrias aguas abajo en la nación caribeña, que enfrenta declives estructurales en sus volúmenes de producción primaria:

  • Inyección a la red nacional: El gas extraído del yacimiento Aphrodite se destinará al parque petroquímico local y al complejo de licuefacción Atlantic LNG, instalación en la cual Shell posee una participación del 45%.
  • Suministro desde el proyecto Coconut: En paralelo, NGC firmó un acuerdo con EOG Resources para adquirir su cuota de producción en el campo marino Coconut —operado en joint venture con BP—, lo que incorporará hasta 300.000 millones de pies cúbicos (Bcf) de gas dirigidos exclusivamente al sector petroquímico.
  • Integración con Venezuela: Trinidad y Tobago continúa impulsando proyectos de importación de gas transfronterizo desde campos venezolanos, desarrollados conjuntamente por Shell y BP, con el objetivo de garantizar la alimentación de gas de proceso hacia Atlantic LNG durante la próxima década.