La reconfiguración del comercio energético bilateral ha llevado las exportaciones hidrocarburíferas hacia el mercado norteamericano a máximos operativos. De acuerdo con el informe oficial Petroleum Supply Monthly publicado por la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA), las importaciones estadounidenses de crudo venezolano alcanzaron un promedio de 701.000 barriles diarios (bpd) en julio de 2026.

La cifra representa el volumen mensual de despachos más elevado registrado desde mayo de 2017, consolidando una trayectoria ascendente que comenzó en enero con envíos cercanos a los 200.000 bpd antes de estabilizarse en 655.000 bpd durante el mes de agosto.

El repunte del suministro está respaldado por la elevada demanda del parque refinador de la costa estadounidense del Golfo de México (US Gulf Coast), cuyas instalaciones de conversión profunda están configuradas para el procesamiento eficiente de mezclas pesadas y amargas con alto contenido de azufre.

Asimismo, los sólidos márgenes de refinación internacionales y la flexibilización de las licencias gubernamentales en Washington permitieron reactivar un flujo comercial continuo que había permanecido paralizado desde la imposición de sanciones a Petróleos de Venezuela (PDVSA) en enero de 2019.

Desplazamiento del mercado asiático, firmas receptoras y marco normativo

El informe técnico de la EIA y los registros de rastreo marítimo exponen un cambio de rumbo estructural en la logística de exportación:

  • EE. UU. desplaza a China como destino primario: Según datos especializados de Vortexa, China se posicionó como el comprador dominante del crudo venezolano durante 2025. Sin embargo, en lo que va de 2026 no se han registrado despachos directos de crudo con destino al mercado chino, convirtiendo a Estados Unidos en el principal receptor individual por volumen de la oferta nacional.
  • Refinerías líderes en volumen captado: El incremento de envíos de julio estuvo encabezado por refinadoras estadounidenses que operan en el Golfo. Valero lideró la recepción de cargamentos al promediar 282.000 bpd, seguida por Citgo (112.000 bpd) y PBF Energy (84.000 bpd), sumándose al volumen operado por Chevron desde sus empresas mixtas.
  • Evolución del marco regulatorio: Tras el reinicio progresivo de operaciones autorizado a Chevron a finales de 2022, el Departamento del Tesoro de EE. UU. amplió el alcance normativo en 2026 tras el cambio de escenario político de enero. Esto ha habilitado nuevas autorizaciones de inversión privada destinadas a incrementar la capacidad de extracción y reacondicionar la infraestructura de transporte hacia el Caribe.

El pico de importaciones de 701.000 barriles diarios en julio confirma el restablecimiento de Estados Unidos como el mercado prioritario del petróleo venezolano. Apalancada en la compatibilidad de las refinerías del Golfo de México y la salida del mercado chino, la relación comercial recupera niveles no vistos en nueve años y sienta las bases para una mayor integración energética regional.

Fuentes