La infraestructura de generación renovable en el litoral ecuatoriano suma su mayor complejo solar hasta la fecha. El Ministerio de Ambiente y Energía, a través de la Agencia de Regulación y Control de Electricidad (ARCONEL), oficializó el inicio de la operación comercial del parque fotovoltaico Faro de San Marco, ubicado en la provincia de Santa Elena.
Con una potencia instalada de 82 megavatios pico (MWp), la central fue desarrollada por la compañía privada Lighthouse tras una inversión directa de $50 millones de dólares, consolidándose como la planta solar de mayor escala en el territorio ecuatoriano dentro del marco normativo impulsado por el Gobierno de Daniel Noboa para la participación del capital privado en el sector eléctrico.
El parque solar se extiende sobre una superficie de 122 hectáreas y está integrado por más de 105.000 paneles fotovoltaicos bifaciales, tecnología diseñada para captar la radiación solar por ambas caras y maximizar la eficiencia de generación.
En su etapa inicial, la producción de la planta está destinada al abastecimiento directo de corporaciones comerciales e industriales del sector productivo zonal; no obstante, a corto plazo la infraestructura conectará su potencia al sistema, contando con la capacidad técnica para abastecer hasta el 40% de la demanda eléctrica total de la provincia de Santa Elena.
Regularización ambiental, empleo directo y diversificación de la matriz
Los detalles operativos y de sostenibilidad del proyecto reflejan la aceleración del licenciamiento privado en el país:
- Despliegue laboral e impacto ambiental: Durante su fase de construcción, el proyecto generó más de 400 empleos directos en la zona costera. En términos de mitigación de huella de carbono, la inyección de energía limpia evitará la emisión de 41.000 toneladas de CO₂ al año.
- Marco regulatorio y licencias: El proyecto cuenta con las resoluciones de habilitación emitidas por la ARCONEL para la construcción, operación y mantenimiento bajo esquemas de autogeneración privada y atención a consumidores regulados, habiendo completado su regularización en el Sistema Único de Información Ambiental (SUIA).
- Diversificación de la matriz eléctrica: La puesta en marcha de Faro de San Marco busca reducir la vulnerabilidad de la matriz nacional frente a los estiajes hidroeléctricos, incorporando potencia solar fotovoltaica para fortalecer la competitividad industrial y la estabilidad de voltaje en la Península de Santa Elena.
El inicio de operaciones de Faro de San Marco por $50 millones marca un precedente en la apertura del mercado eléctrico ecuatoriano al capital privado. Con 82 MWp capaces de cubrir el 40% del consumo de Santa Elena, la planta fotovoltaica apuntala la estrategia del Ejecutivo para diversificar la matriz energética y respaldar al sector productivo con fuentes renovables de respuesta rápida.
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