La integración vertical del mercado energético argentino suma un hito de industrialización de gran escala para los recursos no convencionales. La compañía Pampa Energía confirmó la aprobación de su proyecto petroquímico para construir la mayor planta de urea granulada de Latinoamérica en la ciudad de Bahía Blanca, provincia de Buenos Aires.

El desarrollo demandará una inversión de $2.700 millones de dólares al amparo del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), proyectando una capacidad instalada de 2,1 millones de toneladas anuales de fertilizantes.

La obra tendrá un plazo de ejecución de 41 meses con fecha de puesta en marcha hacia finales de 2029, generando 3.500 puestos de trabajo durante el pico de construcción, 300 empleos permanentes en fase operativa y una balanza de divisas positiva de $1.000 millones anuales entre exportaciones y sustitución de importaciones.

El proyecto busca abastecer el consumo agrícola nacional y reducir la brecha de suministro en la región, donde América Latina presenta un déficit estimado de 11,5 millones de toneladas anuales de urea.

En paralelo, el grupo energético —fundado en 2005 por Marcelo Mindlin, Gustavo Mariani, Damián Mindlin y Ricardo Torres— consolida su expansión en la Cuenca Neuquina mediante el bloque Rincón de Aranda, su activo estrella de shale oil en Vaca Muerta (donde controla el 8% de la superficie total).

Pampa proyecta llevar su producción actual de 26.000 barriles diarios a un techo de 45.000 barriles por día entre 2027 y 2028, apoyada en la construcción de una Planta Central de Procesamiento (CPF) y la conexión al oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), sumando $1.200 millones anuales en exportaciones de crudo.

Capacidad de generación, infraestructura de transporte y activos de la corporación

El mapa operativo de Pampa Energía abarca la totalidad del encadenamiento energético e industrial del país:

  • Producción de gas natural y cuota de mercado: Pampa se posiciona como el quinto productor nacional de gas y el tercero en Vaca Muerta, registrando volúmenes de extracción de entre 13 y 17 millones de metros cúbicos diarios desde sus yacimientos operados El Mangrullo y Sierra Chata.
  • Generación eléctrica y matriz renovable: La firma opera 5.207 MW de capacidad instalada (explicando cerca del 15% de la generación total de Argentina). Su parque incluye centrales térmicas en Buenos Aires (Genelba, Ensenada Barragán, Piedra Buena), Neuquén (Loma de la Lata) y Salta; complejos hidroeléctricos en Mendoza y Neuquén (Pichi Picún Leufú); y 427 MW en cinco parques eólicos ubicados entre Buenos Aires y La Rioja.
  • Infraestructura de transporte: Pampa co-controla Transportadora de Gas del Sur (TGS) —que transporta el 60% del gas natural consumido en el país— y participa en la gestión de Transener, compañía responsable de operar el 86% de la red de transporte eléctrico en alta tensión de la Argentina.

La construcción de la planta de urea de $2.700 millones en Bahía Blanca y el desarrollo de $4.500 millones en Rincón de Aranda consolidan a Pampa Energía como un motor de industrialización de los recursos de Vaca Muerta.

Al combinar la generación de 45.000 bpd de crudo no convencional con la conversión de gas en fertilizantes para el agro latinoamericano, la compañía fortalece su posición como operadora integrada en los mercados de exportación de la región.

Fuentes