El presidente de la República Francesa, Emmanuel Macron, anunció que convocará en las próximas semanas una reunión extraordinaria de jefes de Estado y de Gobierno del G7 dedicada al mercado energético.

El objetivo principal del encuentro multilateral será evaluar el despliegue de un nuevo desembolso de las Reservas Estratégicas de Petróleo (SPR) coordinado a través de la Agencia Internacional de la Energía (AIE).

La iniciativa busca contener la volatilidad de los precios internacionales de los carburantes, disparados tras el inicio del conflicto militar entre Estados Unidos e Irán y la constante inestabilidad provocada por la invasión rusa en Ucrania.

Las declaraciones del mandatario galo se produjeron al término de una cumbre de alto nivel celebrada en el Palacio del Elíseo con los líderes de las principales fuerzas políticas de Francia.

En su intervención, Macron recordó que los países miembros de la AIE ya ejecutaron en marzo pasado una liberación masiva de 400 millones de barriles de petróleo para estabilizar los mercados globales tras la escalada bélica en el Golfo Pérsico.

No obstante, ante la persistencia de las tensiones marítimas y la baja probabilidad de un acuerdo de paz a corto plazo, el Elíseo considera indispensable activar nuevamente los mecanismos internacionales de emergencia para proteger el consumo doméstico y el tejido productivo europeo.

Coordinación en la Unión Europea y compras coordinadas de gas

Paralelamente a la iniciativa del G7, el Ejecutivo francés ha activado la vía diplomática en Bruselas para reforzar la seguridad de suministro en el mercado del gas natural:

  • Petición formal a la Comisión Europea: Macron anunció que tomará contacto directo con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, con el fin de acelerar los planes comunitarios sobre el almacenamiento obligatorio de gas natural de cara a la temporada invernal.
  • Flexibilización de normas del mercado: La propuesta francesa insta a la UE a aplicar "las flexibilidades posibles" dentro del marco regulatorio para rebajar las tarifas eléctricas y proteger la capacidad de refinado dentro del bloque comunitario.
  • Coordinación del Gabinete galo: El primer ministro de Francia, Sébastien Lecornu, asumirá la supervisión interministerial para garantizar el abastecimiento nacional mediante el impulso a la electrificación, la reducción del consumo de hidrocarburos y la entrega de ayudas directas a las industrias de uso intensivo de energía.

Gestiones diplomáticas con la OPEP y malestar social en Francia

El aumento en los precios de la gasolina y el diésel ha generado fricciones internas en el plano social, obligando a París a buscar alianzas geopolíticas con productores clave:

  • Rondas con líderes de Oriente Medio: En las últimas semanas, el presidente francés ha mantenido reuniones bilaterales en el Elíseo con el príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salman, y con el primer ministro de Irak, Ali al Zaidi, buscando compromisos de incremento de bombeo por parte de la OPEP.
  • Impacto directo en el costo de vida: Macron reconoció el descontento creciente de los ciudadanos franceses ante el encarecimiento de los carburantes en las estaciones de servicio, vinculando las subidas a factores geopolíticos fuera del control directo de su Gobierno.
  • Perspectiva de conflicto prolongado: La evaluación del Gabinete francés concluye que la resolución diplomática del enfrentamiento entre Washington y Teherán no se logrará en el corto plazo, exigiendo medidas de contención estructurales que se extiendan hasta 2027.

La convocatoria del G7 por parte de Emmanuel Macron refleja la urgencia de las potencias occidentales por frenar una espiral inflacionaria impagable motivada por la crisis energética. Aunque una nueva liberación de reservas de la AIE ofrecería un alivio temporal al mercado spot, la efectividad de la medida dependerá de la capacidad de la Unión Europea y del G7 para restituir los flujos marítimos de crudo y asegurar el suministro de gas ante la llegada del invierno.

Fuentes