Denarius Holding Group anunció una inversión de aproximadamente US$400 millones para rehabilitar y desarrollar el campo petrolero CEMA, ubicado en el estado Anzoátegui, Venezuela, con el objetivo de multiplicar casi por 25 su producción durante los próximos años.

En una comunicación remitida directamente a la redacción de The Energy Post, la compañía informó que el proyecto será ejecutado por Minerosol Group C.A. mediante un Contrato de Participación para la Producción de Hidrocarburos (CPPH) suscrito con Petróleos de Venezuela (PDVSA).

El presupuesto técnico asciende específicamente a US$381,7 millones, que serán desembolsados por fases durante el plazo inicial de 20 años. El contrato también contempla una posible prórroga de otros 20 años, sujeta a aprobación.

Actualmente, CEMA produce alrededor de 400 barriles diarios. El programa de desarrollo busca elevar ese volumen hasta 9.865 barriles por día en el mediano y largo plazo mediante la rehabilitación de infraestructura, la intervención de pozos, mejoras operativas y la aplicación de técnicas avanzadas de producción.

Un activo con petróleo y gas

La información presentada por Çan2 Termik, accionista principal de Denarius, ante la Plataforma de Divulgación Pública de Turquía señala que el área de CEMA abarca 162,4 kilómetros cuadrados y comprende diez campos.

Los datos divulgados sobre el activo incluyen:

  • 104,2 millones de barriles de reservas remanentes de petróleo.
  • 499,3 mil millones de pies cúbicos de gas.
  • Crudos con gravedades comprendidas entre 10 y 59 grados API.
  • Producción actual de aproximadamente 400 barriles diarios.
  • Producción objetivo de 9.865 barriles diarios.
  • Presupuesto de inversión de US$381,7 millones durante 20 años.

Las cifras de reservas fueron proporcionadas por la compañía y su accionista principal. La información pública no identifica la metodología empleada para su certificación ni incluye un informe técnico independiente que permita conocer su clasificación exacta.

CEMA presenta, no obstante, la ventaja de ser un activo brownfield: dispone de infraestructura y producción existentes, por lo que una parte de su crecimiento podría conseguirse mediante reparaciones, reactivación de pozos y optimización de instalaciones, sin desarrollar completamente el campo desde cero.

La estructura corporativa del proyecto

Denarius Holding Group es una compañía energética constituida en Estados Unidos y con sede en Florida. Su principal accionista es Çan2 Termik A.Ş., empresa turca que cotiza en la Bolsa de Estambul bajo el símbolo CANTE.

De acuerdo con la divulgación presentada por Çan2 Termik al mercado turco, Denarius es el único accionista de Minerosol Group C.A., la compañía venezolana que suscribió el contrato de operación y producción con PDVSA.

La estructura del proyecto conecta capital turco, gobierno corporativo estadounidense y ejecución local venezolana: Çan2 Termik controla principalmente a Denarius; Denarius canaliza la inversión mediante su vehículo corporativo en Florida; y Minerosol ejecuta el contrato y las operaciones en Venezuela.

La compañía aclaró que este CPPH corresponde específicamente al campo CEMA, denominado anteriormente Petrokariña, en el oriente venezolano. No debe confundirse con la empresa mixta Petrokariña que opera activos diferentes en el occidente del país.

Fondos destinados a renovables financiarán la primera fase

Una segunda comunicación bursátil de Çan2 Termik reveló que la primera fase de CEMA será financiada parcialmente con recursos obtenidos mediante una reciente ampliación de capital.

Originalmente, el 70% de esos fondos estaba destinado principalmente a inversiones renovables, especialmente proyectos solares. El directorio decidió redirigir una parte hacia el campo venezolano al considerar que CEMA presenta oportunidades de inversión con una tasa interna de retorno potencialmente superior.

La empresa justificó la decisión por la infraestructura ya instalada, la producción en curso y la posibilidad de incrementar el bombeo. También mencionó las presiones inflacionarias, los límites aplicados a los precios de la electricidad y ciertas incertidumbres regulatorias que afectan sus proyectos energéticos en Turquía.

La decisión aporta una señal concreta de compromiso financiero. Sin embargo, Denarius todavía no ha divulgado cuánto capital será desembolsado durante la primera fase ni el calendario anual de inversiones.

El cumplimiento de las sanciones será determinante

Denarius afirmó que el proyecto fue sometido a una evaluación jurídica, comercial y regulatoria junto con abogados especializados en sanciones estadounidenses.

La compañía sostiene que sus actividades serán desarrolladas dentro del marco regulatorio vigente en Estados Unidos y bajo estándares estadounidenses de cumplimiento, gobierno corporativo, seguridad y gestión ambiental.

Çan2 Termik también indicó ante el mercado turco que las operaciones de sus afiliadas se ejecutan dentro de las regulaciones de sanciones y las autorizaciones de la Oficina de Control de Activos Extranjeros de Estados Unidos (OFAC).

No obstante, las comunicaciones públicas no identifican el número ni el tipo de autorización específica aplicable al contrato de Minerosol con PDVSA.

Este punto será relevante durante la ejecución porque las operaciones que involucren a la petrolera estatal venezolana continúan sujetas a condiciones sobre pagos, contrapartes, comercialización, resolución de controversias y presentación de reportes ante las autoridades estadounidenses. La constitución de Denarius en Florida no elimina por sí sola esas obligaciones.

“Esta inversión refleja nuestra confianza en que una participación responsable del sector privado, estructurada a través de una compañía estadounidense y ejecutada conforme a los estándares operativos y de cumplimiento de Estados Unidos, puede contribuir al desarrollo sostenible del sector energético venezolano”, afirmó Zehra Zeynep Dereli, vicepresidenta de Denarius Holding Group.

Dereli aseguró que el grupo pretende desarrollar el proyecto con “integridad, transparencia, seguridad y un riguroso cumplimiento regulatorio”.

Capital internacional regresa al upstream venezolano

El proyecto se suma a una serie de nuevos movimientos de compañías internacionales interesadas en recuperar la producción petrolera venezolana bajo la reforma del marco de hidrocarburos y la flexibilización de determinadas restricciones estadounidenses.

Para Venezuela, llevar CEMA hasta cerca de 10.000 barriles diarios representaría una contribución limitada frente a la producción nacional, pero significativa para un campo maduro que actualmente aporta apenas 400 barriles por día.

El desarrollo también podría generar oportunidades para contratistas, compañías de servicios y personal técnico especializado. Denarius cuenta con una filial estadounidense, Denarius Pumping Services LLC, que presta servicios de cementación, intervención de pozos e ingeniería de campo.

La compañía anticipó que revelará información adicional sobre el alcance de los trabajos conforme avancen las fases del proyecto y lo permitan sus obligaciones comerciales y regulatorias.

Todavía faltan datos clave para evaluar el calendario y el rendimiento de la inversión: el número de pozos que serán intervenidos, los desembolsos de cada fase, la fecha prevista para alcanzar la producción objetivo y el mecanismo autorizado para comercializar el crudo.

En síntesis: Denarius dispone de un contrato de largo plazo, una base productiva existente y recursos identificados para financiar la primera fase. El éxito de CEMA dependerá ahora de convertir los US$381,7 millones presupuestados en obras, demostrar el potencial técnico atribuido al campo y mantener una estructura operativa compatible con las regulaciones estadounidenses.

Fuentes: Comunicado remitido por Denarius Holding Group a la redacción de The Energy Post; divulgaciones regulatorias de Çan2 Termik ante la Plataforma de Divulgación Pública de Turquía.