La transformación del modelo de movilidad urbana se perfila como una de las herramientas más eficaces para consolidar la soberanía energética de México y reducir la vulnerabilidad del país frente a las fluctuaciones del mercado internacional de hidrocarburos.
De acuerdo con el estudio Ciudades compactas electrificadas: Perspectivas energéticas, elaborado conjuntamente por el Instituto para el Transporte y las Políticas de Desarrollo (ITDP) y el Instituto de Estudios de Transporte de la Universidad de California en Davis, México tiene el potencial de recortar hasta un 34% sus importaciones brutas de petróleo y gas natural para el año 2050.
La investigación, difundida este 16 de septiembre de 2026, destaca que este resultado se obtendrá al integrar la electrificación de la flota vehicular con una reestructuración de los patrones de desplazamiento urbano.
El informe analiza los escenarios energéticos de seis economías clave que concentran cerca del 50% de la población mundial: México, Brasil, China, India, Indonesia y Estados Unidos.
Los hallazgos demuestran que la electrificación aislada del parque automotor resulta insuficiente si no se combina con un cambio modal hacia el transporte público de alta capacidad, el uso intensivo de la bicicleta y la caminata.
Bajo este enfoque integral, los seis países estudiados lograrían evitar la importación de aproximadamente 2.500 millones de barriles equivalentes de petróleo al año para 2050 en comparación con la tendencia actual, reduciendo en un 70% el consumo total de energía en el transporte urbano de pasajeros y hasta en un 85% la demanda global de combustibles líquidos en las ciudades.
Perspectivas de reducción de importaciones energéticas por país
El impacto de la transición modal y tecnológica varía según la estructura energética y urbana de las naciones analizadas hacia mediados de siglo:
- Indonesia: Encabeza el potencial de reducción con una caída proyectada del 57% en sus importaciones brutas de hidrocarburos.
- Brasil: Alcanzaría una contracción del 51% en sus compras externas de petróleo y derivados gracias al impulso combinado de electromovilidad y transporte colectivo.
- México: Registra una meta de reducción del 34% en sus importaciones brutas de petróleo y gas, posicionándose como el líder en moderación de demanda dentro de Hispanoamérica.
- Estados Unidos: Podría reducir un 30% sus requerimientos de importación mediante la adopción acelerada de vehículos de cero emisiones y ciudades compactas.
- India y China: Presentan reducciones del 17% y 11% respectivamente, reflejando la alta escala de sus parques vehiculares industriales y sus matrices de consumo base.
Reducción de demanda energética y métricas globales
La implementación de políticas de desarrollo urbano denso y transporte electrificado genera rendimientos estructurales sobre el balance energético:
| Indicador de Movilidad / Energía | Impacto Proyectado a 2050 | Beneficio Sistémico |
| Consumo de energía en transporte urbano | Reducción del 70% | Desconexión entre crecimiento económico y demanda de combustibles |
| Demanda de combustibles líquidos | Caída de hasta el 85% | Sustitución directa de gasolina y diésel por carga de red eléctrica |
| Importaciones evitadas (6 países) | 2.500 millones de barriles equiv./año | Blindaje financiero ante interrupciones de suministro global |
| Ahorros gubernamentales globales | $600.000 millones | Reducción en la carga fiscal por subsidios directos a las gasolinas |
Seguridad energética y superación del esquema de subsidios
El reporte plantea un cambio de paradigma para las políticas públicas de transporte y energía en las economías emergentes:
- Estrategia de soberanía nacional: La directora ejecutiva del ITDP, Heather Thompson, enfatizó que la electrificación del transporte debe ser abordada como una estrategia central de seguridad energética y no únicamente como una meta de mitigación climática.
- Limitaciones de los subsidios a combustibles: El informe advierte que los subsidios estatales a las gasolinas otorgan un alivio de corto plazo pero distorsionan las finanzas públicas y mantienen a las economías expuestas a shocks externos de precio.
- Retorno de la inversión en infraestructura: Destinar recursos públicos a redes de carga, transporte masivo electrificado y zonas peatonales disminuye de forma permanente la intensidad petrolera del Producto Interno Bruto (PIB).
- Beneficios colaterales en salud y seguridad: Modelaciones complementarias señalan que un sistema de movilidad compartida y limpia reduciría un 67% la contaminación por partículas PM2.5 y evitaría unas 170.000 muertes por hechos viales cada año.
Recomendaciones de política pública para el mercado mexicano
Para hacer viable la meta de reducción del 34% en las importaciones de gas y crudo hacia 2050, el estudio del ITDP sugiere priorizar cinco ejes de acción:
- Ciudades compactas de uso mixto: Promover regulaciones de uso de suelo que reduzcan las distancias medias de traslado y eviten el crecimiento urbano disperso.
- Aceleración de estándares de cero emisiones: Implementar mandatos de ventas de vehículos eléctricos e híbridos enchufables, complementados con esquemas de compras agregadas para reducir costos de flota.
- Redes masivas de recarga pública: Ampliar la infraestructura de carga de alta velocidad en corredores urbanos e interurbanos clave.
- Gestión del uso del automóvil particular: Aplicar herramientas de desincentivo al uso del auto individual en zonas céntricas, canalizando a los usuarios hacia el transporte público.
El informe del ITDP y la Universidad de California en Davis confirma que la electromovilidad y el rediseño urbano son palancas estratégicas para la seguridad económica de México. Alcanzar la meta del 34% en la reducción de importaciones de petróleo y gas para 2050 no solo aliviará la presión sobre las finanzas de Pemex y el presupuesto nacional, sino que protegerá a la economía mexicana frente a las crisis de precios internacionales mediante un modelo de transporte limpio, eficiente y accesible.
Fuentes