El Parlamento de Italia aprobó de manera definitiva la legislación que reintroduce el marco normativo para la producción de energía nuclear en el país, poniendo fin a casi cuarenta años de moratoria aprobada tras los referéndums de finales de la década de 1980. La primera ministra, Giorgia Meloni, confirmó el aval legislativo y destacó que la medida busca reducir la vulnerabilidad del sistema ante las oscilaciones de los mercados internacionales.

Hasta la fecha, la matriz nacional dependía de la importación directa de electricidad generada en centrales nucleares operadas por países limítrofes. Con la entrada en vigor del nuevo marco legal, el Gobierno italiano iniciará la redacción de los decretos de desarrollo para regular las autorizaciones, la seguridad operativa, la gestión de residuos radiactivos y la localización de proyectos con los gobiernos territoriales.

Estrategia energética e integración de tecnología

El plan oficial contempla el despliegue de reactores de nueva generación diseñados para operar de forma complementaria con el parque de generación renovable:

  • Seguridad y precios: La norma persigue mitigar el impacto de las crisis energéticas globales sobre las tarifas finales aplicadas a hogares e industrias, reduciendo la exposición al comercio transfronterizo de electricidad.
  • Cobertura de la demanda emergente: La incorporación de potencia de base continua busca responder al incremento en el consumo proyectado para la expansión de centros de datos y la infraestructura ligada a la inteligencia artificial.
  • Tecnología de nueva generación: Las directrices técnicas se orientan hacia modulares y diseños avanzados de reactores, excluyendo la infraestructura tradicional de generaciones anteriores.