Las corporaciones energéticas BP y Shell acordaron los términos comerciales para que la anglo-holandesa adquiera una participación del 50% en el bloque de exploración Tupinambá, ubicado en la cuenca presalina de Santos frente a las costas de Brasil, así como un 30% en cinco licencias que albergan el prospecto de aguas profundas Conifer, en el Golfo de México.
La transacción se enmarca en la estrategia de disciplina de capital de BP, orientada a compartir riesgos financieros e infraestructura en activos exploratorios de alto potencial.
Bajo la estructura del acuerdo, BP retendrá el 50% de participación en el bloque Tupinambá y el 70% en el prospecto Conifer, manteniendo la condición de operador exclusivo en ambas cuencas.
Las filiales encargadas de ejecutar la compra serán Shell Brasil Petróleo Ltda y Shell Offshore Inc., respectivamente, reforzando la presencia conjunta de ambas multinacionales en la Margen Atlántica y en los yacimientos maduros del Paleógeno norteamericano.
El vicepresidente ejecutivo de Upstream de BP, Gordon Birrell, destacó que la entrada de un socio con amplia experiencia en aguas profundas permitirá acelerar la evaluación geológica de los prospectos y desbloquear valor en dos regiones consideradas prioritarias para el portafolio global de la compañía.
Asimismo, la operación en Brasil se encuentra sujeta a la aprobación final de los organismos reguladores locales (la Agencia Nacional del Petróleo, Gas Natural y Biocombustibles - ANP), mientras que la empresa estatal Pré-Sal Petróleo S.A. (PPSA) continuará gestionando el Contrato de Producción Compartida en representación del Gobierno federal brasileño.
Hoja de ruta
El acuerdo fija un cronograma de trabajo inmediato para el inicio de las perforaciones exploratorias en ambas cuencas de aguas profundas:
- Bloque Tupinambá (Cuenca de Santos): Adjudicado originalmente a BP en diciembre de 2023 bajo el segundo ciclo de la Oferta Permanente de Producción Compartida. La perforación del primer pozo exploratorio se prevé para el corto plazo (spud soon), apuntando a reservorios del Presal.
- Prospecto Conifer (Golfo de México): Compuesto por cinco licencias en el play Paleógeno. BP obtuvo cuatro de ellas en agosto de 2023 durante la Ronda de Licencias 259 y la quinta en febrero de 2026 tras la Venta de Licencias BBG-1. La perforación del pozo exploratorio Conifer está programada para 2027.
Esta alianza permite a BP diluir el riesgo exploratorio y los elevados costos de flete de las plataformas de aguas ultraprofundas, manteniendo el control operativo de las actividades de perforación.
Por su parte, la entrada de Shell en el bloque Tupinambá consolida su huella en el Presal brasileño, donde ya opera algunos de los activos extractivos más eficientes y de menor costo por barril del planeta.
Contrapuntos
Pese a la sinergia entre los dos gigantes energéticos, la ejecución de la campaña de perforación en ambas cuencas enfrenta desafíos técnicos y regulatorios:
- Riesgo geológico en el Presal y Paleógeno: Al tratarse de pozos en fase exploratoria primaria, la confirmación de volúmenes comerciales de hidrocarburos dependerá del éxito en las pruebas de flujo y de la calidad de las rocas reservorio en profundidades de agua elevadas.
- Aprobación de la ANP y permisología ambiental: El traspaso del 50% de Tupinambá requerirá el visto bueno regulatorio del gobierno brasileño y la validez de los permisos ambientales expedidos por el Ibama para la movilización de la plataforma.
- Disponibilidad de plataformas de alta especificación: La perforación en el Golfo de México (Conifer) prevista para 2027 exigirá asegurar contratos de arrendamiento de buques de perforación de última generación en un mercado de fletes con alta demanda global.
Adicionalmente, el desarrollo de descubrimientos eventuales en Conifer requerirá infraestructura de transporte submarino compleja para interconectar los pozos a las plataformas de procesamiento existentes en el área.
El acuerdo entre BP y Shell demuestra la tendencia de las grandes petroleras a formar consorcios para compartir el costo de la exploración en aguas profundas en Brasil y Estados Unidos. El factor clave para medir el éxito de esta alianza será la confirmación de descubrimientos comerciales en el pozo Tupinambá una vez iniciada la perforación en la cuenca de Santos.
Fuentes