Entre 7.000 y 10.000 pozos petroleros ubicados en la cuenca del Lago de Maracaibo cuentan con potencial técnico para ser reactivados, según las estimaciones presentadas por el ingeniero y analista energético Heliodoro Quintero. La cifra representa un ajuste frente a las proyecciones formuladas hace 15 años —cuando se calculaba un universo de 20.000 estructuras—, adecuando el diagnóstico a las condiciones operativas actuales del estado Zulia.

De la división histórica de 17 bloques operativos en la cuenca zuliana, el análisis identifica entre 7 y 8 bloques prioritarios que concentran la mayor viabilidad técnica y comercial. Dichas áreas destacan por albergar yacimientos superpuestos en un mismo espacio geográfico, lo que optimiza la logística de extracción y reduce los costos de infraestructura en comparación con desarrollos desde cero.

Requerimientos tecnológicos y servicios especializados

La complejidad geológica de los campos maduros del Lago de Maracaibo exige planes de intervención individualizados por pozo. De acuerdo con Quintero, la ejecución de estos trabajos demandará la reincorporación de corporaciones multinacionales de servicios petroleros como Schlumberger (SLB) y Halliburton, especializadas en tareas de completamiento, estimulación de yacimientos y reacondicionamiento de pozos inactivos (workover).

Asimismo, el especialista destacó la relevancia estratégica de los hidrocarburos livianos y medianos presentes en el occidente venezolano, señalando que el volumen de reservas probadas de crudo liviano concentrado exclusivamente en la cuenca del Zulia triplica la totalidad de los activos petroleros combinados de países de la región como Colombia, México o Ecuador. La recuperación de estos volúmenes resulta clave para mejorar la mezcla con los crudos pesados de la Faja del Orinoco y optimizar el rendimiento de las refinerías nacionales.