Las gigantes multinacionales de servicios hidrocarburíferos SLB (Schlumberger), Halliburton y Baker Hughes emitieron este 4 y 5 de septiembre de 2026 comunicados formales de prensa desde la Ciudad de Buenos Aires para ratificar de forma coordinada su apego al marco regulatorio argentino.

Las compañías declararon que no participan ni participarán en licitaciones o prestación de servicios para el proyecto petrolero offshore Sea Lion ni en actividades de exploración y producción en las Islas Malvinas y sus espacios marítimos e insulares circundantes.

Las declaraciones de las tres corporaciones estadounidenses responden de forma directa a la promulgación del Decreto 868/2026 dictado por el Poder Ejecutivo Nacional. La normativa argentina inhabilita y sanciona a las firmas y proveedoras energéticas que operen en el archipiélago bajo licencias otorgadas por el gobierno colonial de las islas sin la correspondiente autorización formal de Buenos Aires.

Este respaldo institucional por parte de los tres mayores proveedores de tecnología, perforación y completación del planeta constituye una señal de fuerte alineamiento estratégico con la petrolera estatal YPF y con las inversiones en desarrollo dentro del territorio continental.

La decisión blindará la llegada de equipamiento, conjuntos de fractura (frac spreads) y recursos técnicos clave para la rampa de expansión de la formación no convencional de Vaca Muerta.

Asimismo, la postura inequívoca de las grandes firmas de servicios impone un límite severo a la logística del consorcio operador de Sea Lion (Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration), el cual deberá buscar contratistas internacionales alternativos fuera de las cadenas de suministro dominantes en el hemisferio para avanzar en sus planes offshore.

Posicionamiento coprorativo

Los comunicados emitidos por las Filiales argentinas de los tres conglomerados tecnológicos coinciden en resaltar el respeto a la soberanía nacional y el compromiso de largo plazo con la industria local:

  • SLB (Schlumberger Argentina S.A.): En su nota emitida el 4 de septiembre, la firma subrayó que, en atención al Decreto 868/26, no contempla participar en licitaciones para el desarrollo en las Malvinas, reafirmando el cumplimiento de la normativa vigente en el país.
  • Halliburton Argentina S.A.: Destacó expresamente su respeto a la soberanía de la República Argentina y confirmó que no participa en el Proyecto Sea Lion ni en operaciones asociadas en el Atlántico Sur, enfocando sus recursos en el mercado argentino.
  • Baker Hughes Argentina S.R.L.: Emitió su comunicado el 5 de septiembre de 2026 recordando su trayectoria de más de 70 años en el país y ratificando que se abstendrá de prestar servicios en las zonas marítimas en disputa para acatar plenamente la legislación nacional.

La coincidencia de estos anuncios valida la estrategia de YPF y del Ministerio de Economía para concentrar el financiamiento, la tecnología de punta y la infraestructura de servicios dentro de la cuenca neuquina y los proyectos de exportación de Gas Natural Licuado (GNL).

Por su parte, el sector hidrocarburífero local celebró la ratificación del apoyo de las tres gigantes tecnológicas como una confirmación del atractivo que ofrecen las reformas macroeconómicas y el marco de estabilidad que impulsa la producción de shale en la cuenca del Golfo San Jorge y Neuquén.

Riesgos operativos

A pesar de la contundencia de los comunicados de SLB, Halliburton y Baker Hughes en favor de las operaciones en Argentina continental, el escenario presenta aristas complejas:

  • Presión sobre la cadena de suministros en Sea Lion: La negativa de las "Big Three" de servicios obliga a Navitas Petroleum a recurrir a proveedores secundarios o asiáticos, lo que podría elevar los costos de capital (capex) y generar fricciones en los tiempos de contratación de plataformas y buques de apoyo.
  • Riesgo de litigiosidad internacional: Las discrepancias entre la legislación argentina (Decreto 868/26) y las licencias concedidas bajo el derecho británico en las islas sostienen una constante fricción jurídica en los tribunales y mercados de capitales internacionales.
  • Dependencia técnica en Vaca Muerta: YPF y los operadores privados dependen casi en su totalidad de la disponibilidad de equipos e insumos de estas mismas tres corporaciones para sostener las métricas de eficiencia en perforación horizontal y fracturación hidráulica.

Adicionalmente, el monitoreo del cumplimiento del Decreto 868/26 exigirá una fiscalización constante sobre las empresas subsidiarias o contratistas secundarias que operan a nivel global.

La decisión de SLB, Halliburton y Baker Hughes de acatar el Decreto 868/26 y marginarse del proyecto Sea Lion consolida la supremacía de Vaca Muerta como el destino prioritario para el capital y la tecnología de servicios en el Cono Sur.

El factor clave para medir el impacto de este posicionamiento será la fluidez en la llegada de nuevos equipos de perforación a la cuenca neuquina para acelerar los volúmenes de exportación petrolera en los próximos 12 meses.