El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostuvo que Rusia perdió el control de su industria de diésel a raíz de los ataques con drones ejecutados por las fuerzas ucranianas contra complejos de refinación. A través de un mensaje en la red social Truth Social, el mandatario estadounidense señaló que múltiples unidades de procesamiento resultaron destruidas o inoperativas, e insistió en la necesidad de poner fin al conflicto armado.

Las declaraciones preceden a un encuentro agendado entre Trump y el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas. La administración estadounidense ha solicitado de forma reiterada a Kiev la suspensión de las incursiones de largo alcance contra la infraestructura petrolera rusa con el propósito de mitigar la presión sobre el mercado energético global.

Presión en el mercado de combustibles e impacto en inventarios

La pérdida de capacidad instalada en los centros de refinado rusos ha recortado la oferta mundial de destilados medios, generando alzas en las cotizaciones al consumidor en territorio estadounidense:

  • Evolución de precios: El costo promedio del diésel en Estados Unidos alcanzó un nivel histórico de 6,51 dólares por galón, mientras que la gasolina regular avanzó hasta los 4,48 dólares por galón.
  • Efecto multiplicador: Pese a la prohibición de importar derivados del petróleo ruso vigente en Estados Unidos desde 2022, la menor disponibilidad global de diésel presiona al alza las tarifas de transporte y distribución a escala internacional.
  • Escenario geopolítico: La contracción de inventarios coincide con medidas de protección militar para el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz ante la inestabilidad en Oriente Medio.

Por su parte, la representación ucraniana indicó que mantiene abiertas las conversaciones de nivel diplomático con la Casa Blanca para abordar un marco de desescalada enfocado en aspectos clave como la seguridad energética y alimentaria.