Tandem PV se prepara para iniciar a finales de 2026 las primeras ventas de sus paneles solares de perovskita y silicio, una tecnología que podría superar ampliamente la eficiencia de los módulos convencionales disponibles actualmente en el mercado.
La compañía estadounidense informó que ya envió su primer panel con calidad de producción y que comenzará instalaciones piloto pagadas con productores independientes de energía antes de finalizar el año.
Los proyectos permitirán probar los módulos en condiciones reales y recopilar los datos necesarios para que bancos, aseguradoras y desarrolladores puedan evaluar su desempeño. La empresa calcula que necesitará entre seis y doce meses de pruebas en exteriores para avanzar hacia la denominada bancabilidad comercial.
Tandem PV también asegura haber firmado cartas de intención por cerca de 1.000 millones de dólares. A un precio estimado de 0,40 dólares por vatio, estos documentos representarían el interés potencial por alrededor de 2,5 GW de módulos.
Las cartas de intención, sin embargo, no constituyen contratos definitivos ni garantizan que todo el volumen anunciado termine convirtiéndose en ventas.
Una arquitectura que combina dos tecnologías
Los módulos de Tandem PV combinan una célula convencional de silicio con una capa superior de perovskita.
Cada material absorbe diferentes partes del espectro solar. La perovskita aprovecha determinadas longitudes de onda de alta energía, mientras que la célula inferior de silicio convierte otra parte de la radiación que atraviesa la primera capa.
Esta distribución permite obtener más electricidad de la misma superficie que un panel fabricado exclusivamente con silicio.
La empresa utiliza una arquitectura de cuatro terminales, conocida como 4T. En lugar de depositar directamente la perovskita sobre la célula de silicio, Tandem PV aplica el material sobre el vidrio superior y apila mecánicamente ambos dispositivos.
Las dos capas operan con circuitos eléctricos independientes. Esta configuración ofrece mayor flexibilidad para combinar la perovskita con diferentes tecnologías de silicio y reduce algunas de las restricciones eléctricas presentes en los diseños de dos terminales.
Tandem PV afirma haber probado su vidrio de perovskita con células PERC, TOPCon, HJT e IBC. Esta compatibilidad permitiría adaptar los módulos a diferentes proveedores y continuar incorporando mejoras provenientes de la industria tradicional del silicio.
El récord todavía corresponde a un prototipo
El principal resultado técnico presentado por Tandem PV es una eficiencia de conversión de 30,4%.
La cifra procede de pruebas internas realizadas sobre un módulo de demostración de 100 centímetros cuadrados construido con una célula IBC de Maxeon. En junio, el dispositivo todavía estaba siendo sometido a certificación independiente.
Aproximadamente 21,7 puntos porcentuales de su eficiencia procedían de la capa de perovskita. La célula de silicio inferior aportaba otros 8,7 puntos después de recibir la luz filtrada por la capa superior.
El resultado supera la eficiencia de los paneles de silicio comerciales, que generalmente se sitúan entre 22% y 24%. Algunos de los productos terrestres más avanzados disponibles en el mercado se aproximan al 25%.
La comparación debe realizarse con cautela. El prototipo de 30,4% es mucho más pequeño que un panel comercial y todavía no representa el rendimiento certificado de los módulos que serán instalados en los primeros proyectos.
Tandem había indicado anteriormente que su objetivo para un módulo de tamaño completo en 2026 se encontraba alrededor del 28%. La empresa deberá demostrar cuánto de la eficiencia obtenida en laboratorio puede conservar al ampliar el área del dispositivo.
El desafío de pasar del laboratorio a la fábrica
La ampliación de escala es una de las principales dificultades de las tecnologías de perovskita.
Una capa uniforme puede producir buenos resultados sobre superficies pequeñas, pero mantener la misma calidad en un panel de varios metros cuadrados exige controlar con gran precisión el espesor, la composición y los posibles defectos del material.
Tandem PV inauguró en Fremont, California, una fábrica de demostración de aproximadamente 6.000 metros cuadrados. La instalación posee una capacidad nominal cercana a 40 MW anuales y fabrica paneles unas 60 veces mayores que los dispositivos utilizados anteriormente por la compañía en investigación y desarrollo.
La empresa espera que esa línea permita validar procesos repetibles antes de avanzar hacia plantas de mayor escala.
Su objetivo es alcanzar fabricación de gran volumen y capacidad de gigavatios en 2028. Si mantiene la evolución prevista, Tandem considera posible llegar entonces a módulos con alrededor de 34% de eficiencia.
Para 2030, la compañía proyecta alcanzar 37%, mediante mejoras de ingeniería equivalentes a aproximadamente dos puntos porcentuales por año.
Estas metas representan una hoja de ruta empresarial y no eficiencias ya demostradas. Alcanzarlas dependerá de la calidad de fabricación, el rendimiento de los materiales, la estabilidad de los dispositivos y la posibilidad de conservar esas prestaciones en superficies comerciales.
El objetivo de superar los 1.000 vatios
La empresa también estudia producir un panel solar capaz de superar los 1.000 vatios.
Un módulo de aproximadamente 2,38 por 1,30 metros necesitaría una eficiencia cercana al 32,3% para alcanzar esa potencia bajo condiciones estándar de prueba.
El dato sería especialmente relevante para instalaciones a gran escala. Un panel más potente permitiría desarrollar la misma capacidad utilizando menos módulos, estructuras, conexiones, cableado y superficie.
La mayor eficiencia no reduce necesariamente el precio de fabricación de cada panel. Su ventaja económica se encuentra principalmente en el resto del sistema.
Si un proyecto necesita menos unidades para alcanzar la misma potencia, puede reducir gastos de terreno, instalación, seguidores solares, mantenimiento y equipamiento eléctrico. Tandem estima que este efecto podría disminuir entre 15% y 25% el costo nivelado de la electricidad, aunque el resultado real dependerá del precio final del módulo y de las características de cada instalación.
La durabilidad continúa siendo la prueba decisiva
La degradación ha sido uno de los principales obstáculos para la comercialización de las perovskitas.
Estos materiales pueden perder rendimiento cuando se exponen a humedad, oxígeno, radiación, calor y tensión eléctrica. Un módulo comercial debe resistir esas condiciones durante varias décadas para competir con el silicio.
Tandem PV afirma que sus módulos más recientes, encapsulados entre dos capas de vidrio, no mostraron una degradación medible después de un año de pruebas en exteriores. La empresa también reporta una pérdida media inferior al 1% anual en ensayos acelerados.
Los resultados proceden de la propia compañía y todavía tendrán que confirmarse durante periodos más largos y bajo distintos climas.
Tandem planea ofrecer una garantía de 30 años con una degradación anual máxima de aproximadamente 1%. El mercado deberá evaluar si ese nivel resulta competitivo frente a las garantías de los fabricantes consolidados de silicio, algunos de los cuales prometen pérdidas anuales considerablemente menores.
La empresa también espera alcanzar un coeficiente de temperatura próximo a −0,15% por grado Celsius. De confirmarse, el panel perdería menos potencia durante jornadas calurosas que la mayoría de los módulos de silicio actuales.
Un mercado interesado, pero todavía prudente
Tandem PV ha recaudado cerca de 100 millones de dólares mediante capital, deuda y subvenciones, según las cifras divulgadas por su dirección. Entre sus inversionistas figuran Eclipse Ventures y Constellation Energy, junto con otras firmas vinculadas a tecnología climática.
Su estrategia inicial se concentra en productores independientes de energía, que pueden evaluar directamente el efecto de la eficiencia sobre los costos totales de una planta solar.
La empresa también contempla vender solamente el vidrio recubierto con perovskita a fabricantes convencionales. Ese modelo permitiría incorporar su tecnología a módulos existentes sin que Tandem tenga que producir por sí sola todos los componentes.
La arquitectura independiente del tipo de célula ofrece otra ventaja: los clientes podrían seleccionar proveedores de silicio según precio, tecnología u origen.
Aun así, la transición desde una línea demostrativa de 40 MW hasta fábricas de varios gigavatios exigirá capital, equipos, control de calidad y una cadena de suministro estable. El costo estimado por la compañía para fabricar el vidrio de perovskita alcanza aproximadamente 100 millones de dólares por cada gigavatio de capacidad anual.
Una tecnología prometedora que entra en su prueba comercial
Los paneles en tándem de perovskita y silicio representan una de las vías más prometedoras para superar los límites prácticos de los módulos convencionales.
Tandem PV parece haber avanzado desde los dispositivos de laboratorio hacia paneles de mayor tamaño y una línea de fabricación demostrativa. El inicio de pilotos pagados constituirá su primera prueba frente a clientes reales.
Todavía queda una distancia considerable entre obtener una eficiencia elevada en un prototipo y fabricar millones de paneles capaces de conservarla durante 25 o 30 años.
Si la empresa confirma el rendimiento, la durabilidad y los costos anunciados, su tecnología podría modificar la economía de las plantas solares al generar más electricidad con menos superficie y equipos.
Por ahora, el producto debe considerarse una tecnología precomercial avanzada, no el nuevo estándar de la industria. Los próximos doce meses mostrarán si Tandem PV puede convertir su récord de laboratorio en un panel financiable y fabricable a escala.