La compañía energética North American Blue Energy Partners (NABEP), empresa petrolera liderada por el empresario Alejandro Betancourt y respaldada por la Casa Blanca, dio a conocer sus metas operativas para escalar su extracción de crudo en territorio venezolano.

En un comunicado remitido a la agencia Bloomberg, la firma confirmó planes para elevar su producción desde los 200.000 barriles de petróleo diarios (bpd) actuales hasta los 500.000 bpd a finales de 2028, lo que representa un incremento del 150% en un plazo de poco más de dos años.

Esta proyección se enmarca en la hoja de ruta del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para acelerar la oferta de crudo amargo hacia las refinerías del Golfo de América y contener los costos del combustible en su mercado interno, alterados por el conflicto bélico en el estrecho de Ormuz. NABEP se posiciona como el segundo mayor productor privado de hidrocarburos en Venezuela, situándose únicamente por detrás de la corporación estadounidense Chevron Corp.

Hasta la fecha, la expansión operativa de la compañía se ha financiado exclusivamente mediante el flujo de caja libre generado por sus actividades en el país. Sin embargo, la directiva de la empresa sostuvo que la entrada de inversión extranjera y las condiciones pactadas con Washington acelerarán la trayectoria de inversión en infraestructura de recolección y rehabilitación de pozos inactivos.

Asimismo, la empresa enfatizó que antes de formalizar el convenio con el gobierno estadounidense ya mantenía una tasa de crecimiento sostenida, habiendo multiplicado por diez su producción en los últimos dos años.

Marco y estructura accionaria

El plan de expansión de NABEP está respaldado por el esquema de privatización y desarrollo de la industria petrolera venezolana bajo el nuevo marco legal de hidrocarburos:

  • Concesiones de 100 años: Asignación de derechos de desarrollo sobre 17 bloques hidrocarburíferos que albergan aproximadamente 65.000 millones de barriles en reservas probadas.
  • Participación del Gobierno de EE. UU.: La Oficina de Capital Estratégico del Departamento de Guerra de EE. UU. mantendrá una participación accionaria del 35% en la matriz corporativa de NABEP.
  • Suministro al Costo: El Departamento de Estado conservará la opción de compra preferencial sobre el 20% de la producción de los campos operados por la firma a precio de costo para reabastecer la Reserva Estratégica de Petróleo (SPR).
  • Aporte Fiscal Proyectado: La petrolera prevé aportar unos US$ 200.000 millones en tributos y regalías al tesoro venezolano durante los primeros 25 años del contrato.

Esta arquitectura contractual abarca bloques que anteriormente se encontraban bajo la gestión de empresas estatales de Rusia y China, o paralizados por falta de capital de trabajo.

Por su parte, la administración estadounidense justificó el respaldo a NABEP argumentando su capacidad de ejecución local para movilizar taladros y reacondicionar la red de transporte de crudo en menor tiempo que otros operadores internacionales.

Riesgos operativos

A pesar de la meta de 500.000 bpd para 2028, el despliegue a gran escala de NABEP en los yacimientos venezolanos enfrenta fricciones de mercado y desafíos logísticos:

  • Malestar entre grandes petroleras tradicionales: El otorgamiento directo de 17 bloques de alta calidad a NABEP ha generado inquietud entre otras petroleras multinacionales (como ExxonMobil o ConocoPhillips), que perciben que la firma estatal-privada podría restar oportunidades de licitación abierta.
  • Requerimientos de diluyentes e infraestructura: Alcanzar el medio millón de barriles diarios requerirá asegurar el flujo constante de naftas para mezclar el crudo pesado de la Faja del Orinoco y reparar las estaciones de flujo en el Lago de Maracaibo.
  • Plazos de impacto en los surtidores: Analistas del sector señalan que el incremento paulatino de barriles no ocurrirá a una velocidad suficiente para reducir de inmediato las tarifas de la gasolina en EE. UU. previo a las elecciones legislativas de noviembre.

Adicionalmente, la entrada de la Casa Blanca como accionista directo en una operadora privada genera debate legal sobre la neutralidad de mercado y la supervisión corporativa internacional.

El anuncio de NABEP de elevar su producción a 500.000 bpd para finales de 2028 ratifica la apuesta de la administración estadounidense por acelerar la extracción de crudo en Venezuela a través de una operadora privada clave.

El indicador determinante para validar este plan de crecimiento será la captación efectiva de capital privado internacional y la llegada de los primeros equipos de perforación profunda a los 17 campos concedidos durante los próximos seis meses.

Fuentes: