El Gobierno de Estados Unidos prevé oficializar la asignación de aproximadamente 54.000 millones de dólares provenientes del fondo de inversión estratégica de Corea del Sur para el desarrollo del proyecto de gas natural licuado Alaska LNG y otras iniciativas energéticas. La operación forma parte del compromiso comercial de 350.000 millones de dólares acordado previamente entre Washington y Seúl.
El megaproyecto contempla la construcción de un gasoducto para transportar gas natural desde la ladera norte de Alaska hasta una planta de licuefacción en la costa sur del estado. La infraestructura permitirá licuar el recurso y embarcarlo directamente hacia los principales centros de consumo en Asia.
Financiamiento, capacidad comercial y proyecciones de mercado
La inyección de capital surcoreano representa un respaldo decisivo para garantizar la viabilidad financiera de una obra que requería capital sustancial para concretar sus etapas definitivas:
El desarrollador del proyecto, Glenfarne, cuenta con compromisos comerciales por 13 millones de toneladas anuales de GNL y busca asegurar tres millones de toneladas adicionales para perfeccionar la estructura crediticia. Entre los compradores de la región destacan los gigantes japoneses JERA y Tokyo Gas, con acuerdos preliminares para adquirir dos millones de toneladas anuales.
Asimismo, la Asamblea Nacional de Corea del Sur dará seguimiento a la rentabilidad comercial de las inversiones asignadas en territorio estadounidense. El plan integral contempla además la evaluación de proyectos complementarios en energía nuclear y generación eléctrica a gas en Texas, fortaleciendo la integración energética transpacífica.