Los precios internacionales del petróleo crudo iniciaron la semana con fuertes alzas en las cotizaciones globales, llevando al barril de Brent a superar el umbral de los $108 este lunes 14 de septiembre de 2026.
La corrida alcista, con el contrato de Brent avanzando más de un 3% hasta los $108,10 y el intermedio de Texas (WTI) ganando un 2,3% para situarse por encima de los $102, responde a la acumulación de severas interrupciones logísticas registradas durante el fin de semana en el Golfo Pérsico.
El detonante inmediato del mercado fue el recrudecimiento de las hostilidades navales en el estrecho de Ormuz, donde un buque mercante fue alcanzado por un ataque que provocó la muerte de un marinero y dejó a otros tres heridos, según confirmaron autoridades iraníes.
El incidente reconfirmó el peligro operacional en el paso marítimo por donde transita una quinta parte del petróleo mundial, en un contexto donde las embarcaciones deben solicitar autorización previa a Teherán o exponerse a represalias, mientras fuerzas militares estadounidenses continúan bombardeando posiciones costeras para disputar el control de la vía navegable.
La tensión en la zona de conflicto se vio agravada por el anuncio oficial de Arabia Saudita sobre el cierre preventivo del oleoducto Este-Oeste (Petroline), de 1.200 kilómetros de longitud y capacidad para 7 millones de barriles diarios, tras haber sufrido múltiples ataques con drones lanzados desde suelo iraquí.
Al quedar fuera de servicio esta tubería estratégica que evacúa el crudo desde la Región Oriental hasta el puerto de Yanbu en el mar Rojo, el mercado energético perdió la principal ruta terrestre de circunvalación que permitía exportar petróleo sin cruzar el estrecho de Ormuz.
Paralelamente, los esfuerzos de mediación internacional sufrieron un duro revés tras confirmarse que Omán decidió aplazar las conversaciones diplomáticas previstas entre Irán y los países del Golfo Pérsico para fijar protocolos de navegación segura en la zona, dejando al mercado sin un horizonte cercano de desescalada geopolítica.
Trayectoria y vulnerabilidad del mercado
La dinámica de precios de este inicio de semana consolida la prima de riesgo geopolítico sobre los contratos de entrega para octubre y noviembre:
- Comportamiento del Brent y WTI: El referente internacional consolida su posición por encima de los tres dígitos ($108/bbl), extendiendo las ganancias acumuladas en la semana previa. El marcador estadounidense WTI sigue de cerca la tendencia al superar los $102/bbl.
- Pérdida de la Ruta de Circunvalación: El cierre del sistema Petroline de Saudi Aramco deja a los productores del Golfo sin capacidad de desvío masivo hacia el mar Rojo, forzando la acumulación de crudo en tanques de almacenamiento locales.
- Régimen Marítimo de Facto en Ormuz: Teherán evalúa la implementación de un cobro formal de tarifas y peajes para los buques autorizados a cruzar el estrecho, esquema desconocido y combatido por la Quinta Flota de EE. UU.
Analistas financieros destacan que la combinación de ataques físicos a buques comerciales con la parálisis de infraestructura terrestre en Arabia Saudita elimina todo margen de flexibilidad en la cadena de suministro global.
Por su parte, las compañías navieras y las aseguradoras internacionales han vuelto a incrementar las pólizas por riesgo de guerra (war risk coverage) para cualquier embarcación que navegue en el perímetro del Golfo de Omán.
¿Qué puede pasar?
A pesar del impulso alcista que mantiene al crudo por encima de los $108, la evolución del mercado se encuentra expuesta a factores de contención y vulnerabilidades mayores:
- Riesgo de desabastecimiento en refinerías de Asia y Europa: La parálisis coordinada del estrecho de Ormuz y del oleoducto a Yanbu amenaza con interrumpir las entregas de crudos amargos a plantas de procesamiento en Asia y Europa, obligando a recortes operacionales por falta de materia prima.
- Parálisis de la vía diplomática: La postergación de las conversaciones en Omán elimina la posibilidad de pactar corredores marítimos neutrales a corto plazo, aumentando la probabilidad de que los precios busquen probar la resistencia de los $115 a $120 por barril.
- Impacto inflacionario global: El sostenimiento del crudo sobre los $108 presiona al alza las tarifas de la gasolina y del diésel en los países importadores netos, complicando el manejo del costo de vida a semanas de las elecciones en EE. UU.
Adicionalmente, el restablecimiento del bombeo a través del oleoducto Este-Oeste dependerá de las inspecciones de daños que realiza Saudi Aramco y de la capacidad de desplegar cobertura antiaérea adicional a lo largo de la tubería.
El repunte del petróleo Brent por encima de los $108 por barril refleja la eliminación de la principal ruta alternativa de exportación de Arabia Saudita y la falta de garantías de seguridad en el estrecho de Ormuz.
El indicador determinante para medir si las cotizaciones buscan la franja de los $115-120 será la duración del cierre del oleoducto Este-Oeste y la reanudación de los diálogos de paz impulsados por Omán.
Fuente