La corporación de capitales argentinos Aldyl Energía alcanzó el hito de los 100 pozos activos en el campo Morichal Pesado, ubicado en la Faja Petrolífera del Orinoco en Venezuela. Durante el mes de septiembre, la compañía registró un flujo de extracción cercano a los 16.000 barriles diarios de crudo pesado y extrapesado. Esta cifra representa un notable incremento operativo frente a los menos de 700 barriles diarios que producía el activo cuando la empresa asumió la operación integral en abril de 2025 mediante la figura de un Contrato de Participación Productiva de Hidrocarburos (CPPH), momento en el cual el yacimiento contaba únicamente con siete pozos en funcionamiento.

La evolución del volumen extraído ha mostrado una trayectoria acelerada en los últimos 18 meses. Para agosto de 2025, la producción se situaba en torno a los 2.500 barriles por día, cifra que ascendió a 9.700 barriles al cierre de ese mismo año hasta consolidar los niveles actuales. Tras completar esta primera fase de rehabilitación en la cuenca, la dirección de la compañía prepara una nueva etapa de desarrollo sobre el yacimiento, con el objetivo de elevar la capacidad productiva hasta la meta de los 100.000 barriles diarios en el mediano plazo.

Modelo de integración vertical y despliegue de compresión

Para sustentar esta trayectoria de crecimiento, Aldyl ha estructurado un modelo de integración vertical dirigido a controlar de forma directa la logística y los insumos críticos de la operación, reduciendo la dependencia de contratistas en un entorno caracterizado por la limitada disponibilidad local de bienes de capital.

Uno de los cuellos de botella identificados en la infraestructura de superficie era la capacidad de compresión de gas necesaria para presurizar el sistema de levantamiento artificial (gas lift), indispensable para aliviar la columna hidrostática en pozos de alta viscosidad. Con el propósito de atender esta exigencia técnica, la empresa adquirió 10 motocompresores industriales: cinco de ellos ya se encuentran plenamente instalados y operativos en las estaciones de flujo de Morichal Pesado, mientras que los cinco restantes avanzan en distintas etapas de integración y montaje. En paralelo, la compañía sostiene de manera continua un programa de intervención sobre la superficie mediante la utilización de bombas de cavidad progresiva (BCP) y la rehabilitación mecánica de pozos del área.

Incorporación de flota propia de perforación y servicios al subsuelo

El componente central para la nueva fase de expansión radica en el fortalecimiento de la capacidad de perforación profunda y mantenimiento de pozos (workover). En este ámbito, Aldyl concretó la adquisición de la empresa de servicios petroleros Petreven, una transacción que incorporó a su patrimonio más de 16 taladros y equipos especializados, flota valorada por la propia organización en más de 80 millones de dólares.

Dentro de este lote de maquinaria, cuatro taladros de gran capacidad ya se encuentran posicionados dentro del territorio venezolano, en tanto que otros cuatro equipos avanzan en proceso de traslado marítimo internacional. La disponibilidad de esta flota propia permitirá a la operadora migrar desde una estrategia concentrada en la recuperación secundaria y limpieza de pozos existentes hacia un esquema intensivo de nuevas perforaciones en el subsuelo, garantizando la continuidad operativa requerida para escalar el yacimiento hacia su objetivo de 100.000 barriles diarios.