NorthWestern Energy Group, una empresa regional que suministra electricidad y gas natural en el noroeste y la zona central de Estados Unidos, mejoró sus resultados durante el segundo trimestre de 2026 mientras avanza en su fusión con Black Hills Corporation.

Aunque ninguna posee el reconocimiento internacional de compañías como Duke Energy, NextEra Energy o Iberdrola, ambas desempeñan una función esencial en los territorios donde operan: administran centrales, redes eléctricas y sistemas de gas de los que dependen hogares, comercios e industrias.

NorthWestern atiende a aproximadamente 800.000 clientes de electricidad y gas natural en Montana, Dakota del Sur, Nebraska y el parque nacional de Yellowstone. Su infraestructura comprende centrales hidroeléctricas, térmicas y eólicas, además de líneas de transmisión y redes de distribución.

La compañía tiene su principal centro operativo en Butte, Montana, y cotiza en el Nasdaq bajo el símbolo NWE.

Black Hills Corporation, por su parte, es una empresa energética con sede en Rapid City, Dakota del Sur. Suministra electricidad y gas natural a aproximadamente 1,35 millones de clientes en Arkansas, Colorado, Iowa, Kansas, Montana, Nebraska, Dakota del Sur y Wyoming.

La compañía opera principalmente bajo la marca Black Hills Energy y sus orígenes se remontan al desarrollo de la industria eléctrica en la región de Black Hills a finales del siglo XIX.

La fusión mediante intercambio de acciones pretende combinar ambas organizaciones para crear Bright Horizon Energy, un nuevo grupo con alrededor de 2,1 millones de clientes en ocho estados.

La empresa resultante tendría mayor escala para financiar centrales, líneas de transmisión y redes de distribución, en un momento en que el crecimiento de los centros de datos, la electrificación y las nuevas exigencias de confiabilidad elevan las necesidades de inversión del sistema eléctrico estadounidense.

NorthWestern gana US$25 millones

NorthWestern registró ingresos por US$392,6 millones durante el segundo trimestre, frente a US$342,7 millones en el mismo periodo de 2025. El incremento interanual fue de aproximadamente 14,6%.

La utilidad neta alcanzó US$25 millones, equivalente a US$0,40 por acción diluida, frente a US$21,2 millones y US$0,35 por acción un año antes.

En términos ajustados, la empresa obtuvo US$31,1 millones, o US$0,50 por acción, por encima de los US$24,1 millones y US$0,40 registrados durante el segundo trimestre de 2025.

NorthWestern mantuvo su previsión de ganancias ajustadas para todo 2026 entre US$3,68 y US$3,83 por acción. Esa proyección excluye los gastos asociados con la fusión pendiente.

El resultado trimestral fue impulsado principalmente por las nuevas tarifas autorizadas, el aumento del consumo minorista de electricidad y gas y la incorporación de participaciones adicionales en la central de carbón Colstrip.

Las nuevas tarifas impulsan el crecimiento

El margen de servicios públicos, una medida no GAAP utilizada por NorthWestern para evaluar sus operaciones reguladas, aumentó 13,2%, desde US$267,4 millones hasta US$302,8 millones.

El negocio eléctrico aportó US$251,4 millones y el de gas natural US$51,4 millones.

Las nuevas tarifas representaron el principal factor de crecimiento y añadieron US$13,8 millones al margen. Los mayores volúmenes de electricidad vendidos a clientes minoristas contribuyeron con otros US$7,3 millones.

También aportaron:

  • US$4,7 millones procedentes de las participaciones adquiridas en Colstrip.
  • US$3,5 millones por mayores volúmenes minoristas de gas.
  • US$1 millón adicional en ingresos de transmisión eléctrica.
  • US$800.000 relacionados con costos de suministro eléctrico en Montana.

Estas cifras reflejan el modelo económico de una empresa de servicios públicos regulada.

NorthWestern invierte en centrales, gasoductos, líneas y redes de distribución. Posteriormente solicita a los reguladores autorización para incorporar esos activos a su base regulada y recuperar la inversión mediante las tarifas cobradas a los consumidores.

El crecimiento de la empresa depende, por tanto, no solamente de vender más electricidad o gas, sino también de que las autoridades reconozcan sus inversiones y le permitan obtener un rendimiento razonable sobre ellas.

Los gastos también aumentan

La mejora de los ingresos no se trasladó completamente a la utilidad debido al crecimiento de los costos operativos y financieros.

Los gastos totales de operación ascendieron a US$328,4 millones, frente a US$281,9 millones durante el segundo trimestre de 2025.

Los costos de operación y mantenimiento aumentaron desde US$62,3 millones hasta US$79,1 millones, mientras los gastos administrativos y generales pasaron de US$33,8 millones a US$42,4 millones.

La depreciación creció hasta US$67 millones y los intereses netos alcanzaron US$40,3 millones.

La compañía también reconoció US$3,3 millones en gastos relacionados con la fusión durante el trimestre. Esos costos acumularon US$6,7 millones durante los primeros seis meses del año.

El aumento de los gastos operativos, administrativos y generales, excluidos los costos de la transacción, redujo la utilidad trimestral en aproximadamente US$12,5 millones. La depreciación restó otros US$3,4 millones y los intereses disminuyeron el resultado neto en US$3 millones.

NorthWestern está generando más ingresos, pero también debe financiar y operar una base de activos cada vez mayor.

El primer semestre permanece por debajo de 2025

Aunque el segundo trimestre mostró una mejora, los resultados acumulados durante la primera mitad del año continuaron por debajo de los registrados en 2025.

NorthWestern obtuvo una utilidad neta de US$88,5 millones, o US$1,43 por acción diluida, durante los primeros seis meses de 2026.

En el mismo periodo del año anterior había ganado US$98,2 millones, equivalentes a US$1,60 por acción.

Los ingresos semestrales aumentaron desde US$809,3 millones hasta US$890,2 millones, pero los gastos crecieron con mayor rapidez.

La compañía atribuyó parte de la disminución de la utilidad a condiciones meteorológicas desfavorables y a mayores costos de operación, mantenimiento, depreciación e intereses.

La diferencia entre el trimestre y el semestre ofrece una lectura más precisa del desempeño. NorthWestern mostró una recuperación reciente y mantuvo sus objetivos anuales, pero todavía no ha compensado completamente la debilidad registrada al comienzo de 2026.

La previsión para todo el año también depende de que las condiciones meteorológicas sean normales, de la recuperación de determinados costos relacionados con Colstrip y de decisiones regulatorias favorables.

Colstrip aporta capacidad, pero también nuevos costos

NorthWestern amplió el 1 de enero su participación en las unidades 3 y 4 de la central de carbón Colstrip, en Montana, mediante la adquisición de activos pertenecientes a Avista y Puget Sound Energy.

Las participaciones fueron transferidas por un precio de compra de cero dólares, pero eso no significa que la capacidad haya sido gratuita.

NorthWestern asumió los costos futuros de operación y mantenimiento de esos activos. También deberá afrontar riesgos regulatorios y posibles inversiones relacionadas con una central de carbón envejecida.

La participación adquirida a Avista añadió 222 MW de capacidad. La compañía considera que esa generación es necesaria para garantizar el suministro de sus clientes en Montana.

Los costos adicionales de operación y mantenimiento asociados con esa participación se estiman en aproximadamente US$18 millones anuales.

NorthWestern todavía no recupera esos gastos mediante las tarifas base y busca mecanismos regulatorios que le permitan compensarlos parcialmente.

La participación adquirida a Puget Sound Energy añadió otros 370 MW y elevó la propiedad de NorthWestern en Colstrip hasta 55%.

Esa capacidad no es necesaria actualmente para atender a los clientes existentes de Montana. Por ello, se mantiene dentro de una subsidiaria regulada por la Comisión Federal Reguladora de Energía, una estructura diseñada para separar sus costos de los consumidores minoristas del estado.

NorthWestern firmó un contrato para vender la electricidad y la capacidad correspondientes hasta finales de 2027. Los ingresos deberían compensar gran parte de los aproximadamente US$30 millones anuales que costará operar esa participación.

La estrategia apuesta a que el crecimiento futuro de la demanda, incluidos los centros de datos, aumentará posteriormente el valor de esa generación firme.

Los centros de datos entran en la estrategia

NorthWestern firmó acuerdos de desarrollo con Sabey Data Centers, Atlas Power Holdings y Quantica Infrastructure para evaluar el suministro eléctrico de nuevos centros de datos en Montana.

La demanda conjunta comenzaría en aproximadamente 150 MW a finales de 2027, pero podría aumentar hasta 1.500 MW o más para 2030.

Esa cantidad representa una oportunidad importante para una empresa regional del tamaño de NorthWestern. Si los proyectos se materializan, podrían justificar nuevas inversiones en generación y transmisión y acelerar el crecimiento de su base regulada de activos.

También crean riesgos.

Las empresas eléctricas estadounidenses están recibiendo solicitudes de centros de datos que en algunos casos superan ampliamente la demanda histórica de sus territorios.

Construir centrales o líneas para proyectos que posteriormente se retrasen, reduzcan su tamaño o sean cancelados podría dejar inversiones sin utilizar y trasladar sus costos a los clientes existentes.

Para responder a ese problema, NorthWestern solicitó en marzo la aprobación de una nueva tarifa para grandes cargas eléctricas en Montana.

La propuesta establecería requisitos especiales para clientes nuevos o ampliados que demanden cinco megavatios o más. Los acuerdos de suministro iguales o superiores a 50 MW tendrían que ser revisados individualmente por la Comisión de Servicios Públicos de Montana.

El objetivo es garantizar que los centros de datos y otras instalaciones intensivas en energía asuman los costos de la infraestructura construida para atenderlos, evitando que hogares y pequeñas empresas terminen subsidiando su consumo.

Un plan récord de US$3.200 millones

NorthWestern reafirmó un presupuesto de capital de US$683 millones para 2026, el mayor de su historia.

El desembolso forma parte de un programa de US$3.200 millones previsto entre 2026 y 2030.

La compañía espera que esas inversiones permitan aumentar su base regulada de activos entre 4% y 6% anual, tomando como punto de partida aproximadamente US$5.400 millones en 2024.

NorthWestern mantiene el mismo objetivo de crecimiento anual, entre 4% y 6%, para sus ganancias ajustadas por acción.

El plan comprende inversiones en redes, generación, transmisión y confiabilidad. Entre los proyectos figura una central de gas natural de 131 MW en Aberdeen, Dakota del Sur, con un costo estimado de US$300 millones.

La instalación pretende responder a los nuevos requisitos de capacidad del Southwest Power Pool y comenzar a operar antes de 2030. Al cierre del semestre, NorthWestern había registrado US$42,3 millones en pagos no reembolsables para asegurar las turbinas del proyecto.

La compañía también estudia adquirir una participación de 10%, equivalente a 300 MW, en el proyecto de transmisión North Plains Connector.

La línea permitiría mejorar la conexión entre Montana y otros mercados eléctricos del oeste estadounidense. Su construcción podría comenzar en 2028, aunque la entrada en operación no se espera antes de 2032 y continúa condicionada a permisos y autorizaciones regulatorias.

Cómo financiará la expansión

NorthWestern prevé financiar su programa mediante flujo de caja operativo, líneas de crédito, emisión de deuda, futuras subidas de tarifas y nuevas emisiones de acciones.

La empresa espera comenzar a emitir capital en 2027 para respaldar sus inversiones en generación de Dakota del Sur.

Al 30 de junio, disponía de US$339,2 millones en liquidez.

En junio completó una emisión de US$150 millones en bonos hipotecarios de Dakota del Sur, con una tasa fija de 5,51% y vencimiento en 2036.

Parte de los recursos se utilizó para refinanciar bonos anteriores que pagaban una tasa de 2,8%, una diferencia que muestra cuánto aumentó el costo del capital.

NorthWestern también contrató un préstamo garantizado de US$225 millones, con vencimiento en noviembre de 2027.

El aumento de los intereses ya está afectando los resultados. Cuanto mayor sea el programa de inversiones, más importante será que los reguladores autoricen una recuperación oportuna de los costos financieros.

Por qué importa la fusión con Black Hills

NorthWestern y Black Hills son empresas de servicios públicos regulados. En lugar de competir libremente por cada cliente, operan redes dentro de territorios determinados y bajo la supervisión de comisiones estatales.

Estas autoridades revisan sus inversiones, tarifas y rendimientos.

Si una compañía construye una central o una línea considerada necesaria y prudente, normalmente puede incorporar ese activo a su base regulada y recuperar el costo mediante las facturas de los consumidores durante varios años.

El modelo produce ingresos relativamente estables, pero también obliga a que operaciones como una fusión reciban múltiples autorizaciones.

Los reguladores deben determinar si la combinación beneficiará a los usuarios y si los costos de integración, la deuda o los riesgos empresariales no serán trasladados injustificadamente a sus facturas.

Para NorthWestern y Black Hills, la unión permitiría crear una compañía con mayor escala, operaciones más diversificadas y mayor capacidad para financiar infraestructura.

La empresa combinada tendrá aproximadamente 2,1 millones de clientes y operaciones de electricidad y gas en ocho estados.

También podrá distribuir sus costos corporativos sobre una base más amplia y coordinar inversiones en generación, transmisión y distribución.

La escala adquiere especial importancia en un momento en que las empresas eléctricas deben modernizar redes, reforzar la protección contra incendios, integrar nuevas fuentes de generación y responder al crecimiento de grandes cargas industriales y digitales.

Montana tiene la última gran decisión

Los accionistas de ambas compañías aprobaron la fusión en abril de 2026. También expiró el periodo de espera correspondiente a la revisión federal antimonopolio.

La transacción recibió posteriormente autorización de la Comisión Federal Reguladora de Energía y de la Comisión de Servicios Públicos de Nebraska.

La Comisión de Servicios Públicos de Dakota del Sur la aprobó en junio.

Montana representa el principal permiso regulatorio pendiente. NorthWestern alcanzó un acuerdo con varios participantes del proceso, pero ese entendimiento todavía debe ser aceptado por la Comisión de Servicios Públicos del estado.

El regulador celebró una audiencia en mayo y debe emitir su decisión final.

Las compañías esperan completar la fusión antes de finalizar 2026, siempre que reciban la autorización restante y cumplan las demás condiciones establecidas en el acuerdo.

La nueva empresa matriz se llamará Bright Horizon Energy.

Un dividendo coordinado con la operación

El consejo de administración de NorthWestern declaró un dividendo trimestral de US$0,67 por acción, pagadero el 1 de septiembre a los accionistas registrados al 17 de agosto.

La compañía había previsto inicialmente pagar el dividendo el 30 de septiembre. Las fechas fueron adelantadas para coordinarlas con las disposiciones del acuerdo de fusión.

NorthWestern mantiene como objetivo distribuir entre 60% y 70% de sus ganancias mediante dividendos a largo plazo.

El pago ofrece continuidad a los accionistas, pero la empresa deberá equilibrar esa política con un programa de inversiones creciente, mayores costos financieros y las necesidades de capital de la futura Bright Horizon Energy.

Crecimiento con supervisión regulatoria

NorthWestern cerró un trimestre mejor que el del año anterior y conservó sus objetivos para 2026. Las nuevas tarifas, el aumento de los volúmenes y la capacidad incorporada en Colstrip impulsaron el margen, aunque los mayores gastos limitaron el crecimiento de la utilidad.

Su programa de inversiones presenta una oportunidad para ampliar redes, garantizar capacidad y atender nuevas cargas. Los centros de datos podrían transformar el perfil de la demanda eléctrica en Montana y convertirse en uno de los principales motores de crecimiento de la compañía.

La fusión con Black Hills elevaría esa estrategia a otra escala al crear una empresa regional con aproximadamente 2,1 millones de clientes y operaciones en ocho estados.

Pero prácticamente todas las piezas dependen de decisiones regulatorias: la recuperación de los costos de Colstrip, las tarifas para grandes consumidores, las nuevas centrales, las inversiones en transmisión y la propia combinación empresarial.

El segundo trimestre fue favorable. La prueba decisiva será convertir el programa de US$3.200 millones y la creación de Bright Horizon Energy en crecimiento sostenible sin trasladar riesgos desproporcionados a los consumidores.

Fuentes principales: resultados oficiales de NorthWestern Energy y aprobación de la fusión por los accionistas de Black Hills y NorthWestern.