La Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) elevó sus previsiones de producción petrolera para 2026 y 2027, anticipando que el país superará por primera vez los 14 millones de barriles diarios como promedio anual.
En su Perspectiva Energética de Corto Plazo de septiembre, la agencia proyectó que la producción estadounidense de petróleo crudo, incluido el condensado de arrendamiento, alcanzará un promedio de 13,83 millones de barriles diarios en 2026 y 14,26 millones en 2027.
Las nuevas estimaciones representan una revisión al alza frente al informe de agosto, cuando la EIA esperaba una producción de 13,80 millones de barriles diarios para 2026 y 14,15 millones para 2027.
La revisión equivale a aproximadamente 30.000 barriles diarios adicionales para 2026 y 110.000 barriles diarios para 2027.
El récord anual llegaría en 2027
Estados Unidos nunca ha producido un promedio anual de 14 millones de barriles diarios de crudo.
Los datos históricos de la EIA muestran que el récord vigente se alcanzó en 2025, cuando la producción promedió 13,662 millones de barriles diarios.
El segundo mayor promedio anual corresponde a 2024, con 13,267 millones de barriles diarios. Antes de esos dos años, Estados Unidos nunca había mantenido una producción anual superior a 13 millones de barriles por día.
De cumplirse el nuevo pronóstico, la producción crecería aproximadamente 170.000 barriles diarios en 2026 y otros 430.000 barriles diarios en 2027.
La EIA prevé que el país cruce la barrera de los 14 millones como promedio trimestral durante el cuarto trimestre de 2026, con una producción estimada de 14,02 millones de barriles diarios.
Posteriormente, la producción continuaría aumentando:
- 14,12 millones de barriles diarios en el primer trimestre de 2027.
- 14,27 millones en el segundo trimestre.
- 14,27 millones en el tercer trimestre.
- 14,39 millones en el cuarto trimestre.
La proyección para los últimos tres meses de 2027 marcaría un nuevo máximo trimestral para la industria petrolera estadounidense.
Estados Unidos quedó a las puertas del récord mensual
La producción estadounidense tampoco ha alcanzado todavía un promedio mensual de 14 millones de barriles diarios.
El máximo mensual registrado se produjo en octubre de 2025, cuando el país bombeó 13,995 millones de barriles diarios, apenas 5.000 barriles por debajo de ese umbral.
Noviembre de 2025 ocupa el segundo lugar, con 13,927 millones de barriles diarios, seguido por septiembre del mismo año, con 13,917 millones.
La producción mensual se ha mantenido por encima de 13 millones de barriles diarios en 36 ocasiones: seis durante 2026, doce en 2025, once en 2024, cinco en 2023 y dos en 2019.
La continuidad de esa tendencia sugiere que Estados Unidos podría registrar próximamente su primer mes completo por encima de 14 millones de barriles diarios, aunque la EIA no especificó en qué mes se produciría ese hito.
Los 48 estados continentales impulsarán el crecimiento
La mayor parte del aumento previsto procederá de los 48 estados continentales, excluyendo la producción offshore del Golfo de América, denominación utilizada oficialmente por el Gobierno estadounidense.
La EIA proyecta la siguiente distribución para 2026:
- 48 estados continentales: 11,38 millones de barriles diarios.
- Golfo de América federal: 2 millones de barriles diarios.
- Alaska: 450.000 barriles diarios.
Para 2027, el escenario cambiaría a:
- 48 estados continentales: 11,87 millones de barriles diarios.
- Golfo de América federal: 1,89 millones de barriles diarios.
- Alaska: 500.000 barriles diarios.
Esto significa que los estados continentales aportarían aproximadamente 490.000 barriles diarios adicionales entre 2026 y 2027, más que el crecimiento neto proyectado para todo el país.
El aumento compensaría una caída de cerca de 110.000 barriles diarios en el Golfo y estaría acompañado por una recuperación de aproximadamente 50.000 barriles diarios en Alaska.
El Golfo perderá producción durante 2027
La producción offshore federal se mantendría cerca de 2 millones de barriles diarios durante 2026, antes de descender progresivamente a lo largo del año siguiente.
La EIA espera que el Golfo de América produzca:
- 1,98 millones de barriles diarios en el primer trimestre de 2027.
- 1,95 millones en el segundo trimestre.
- 1,83 millones en el tercero.
- 1,81 millones en el cuarto.
La trayectoria contrasta con el crecimiento esperado en los estados continentales, cuya producción aumentaría desde 11,63 millones de barriles diarios en el primer trimestre de 2027 hasta 12,06 millones durante el último trimestre.
El desplazamiento refleja el peso creciente de las cuencas terrestres y, especialmente, de la producción no convencional en la matriz petrolera estadounidense.
El shale continúa sosteniendo el liderazgo energético
La revolución del petróleo de esquisto transformó a Estados Unidos en el mayor productor mundial de crudo. El crecimiento de las cuencas terrestres ha permitido elevar la producción incluso con una mayor disciplina financiera por parte de las compañías.
El Pérmico continúa siendo el principal motor. Las mejoras en productividad, perforaciones laterales más extensas, técnicas de completación más eficientes y consolidación empresarial permiten extraer más crudo con menos plataformas que durante ciclos anteriores.
El pronóstico también refleja un entorno de precios más favorable para los productores. La EIA estima que el Brent promediará alrededor de US$90 por barril durante la segunda mitad de 2026, impulsado por la reducción de inventarios globales y las restricciones que continúan afectando parte del suministro de Oriente Medio.
Los precios elevados pueden incentivar la perforación, acelerar la terminación de pozos pendientes y mejorar la rentabilidad de proyectos con mayores costos.
Una revisión relevante para el mercado global
El aumento de 110.000 barriles diarios en la previsión de 2027 puede parecer limitado frente a una producción total superior a 14 millones. Sin embargo, representa más de 40 millones de barriles adicionales durante el año respecto a la estimación publicada en agosto.
Ese suministro influirá sobre el balance mundial, especialmente cuando la producción de Oriente Medio se normalice y los inventarios internacionales comiencen a recuperarse.
También consolida a Estados Unidos como uno de los principales factores externos a la OPEP+, junto con Canadá, Brasil y Guyana.
La trayectoria estadounidense demuestra que el crecimiento petrolero del hemisferio occidental no depende de una sola cuenca. El shale estadounidense, el offshore de Guyana, el presal brasileño, Vaca Muerta y la recuperación potencial de Venezuela están configurando un nuevo eje de suministro fuera de las principales zonas de conflicto.
La previsión todavía puede cambiar
El STEO es un pronóstico de corto plazo y está sujeto a revisiones mensuales. La producción efectiva dependerá de los precios, los costos de perforación, la productividad de los pozos, el ritmo de inversión, la disponibilidad de infraestructura y las decisiones de las compañías.
El informe de septiembre ya revisó al alza las cifras publicadas apenas un mes antes. También actualizó la estimación de 2025 desde 13,59 millones hasta 13,66 millones de barriles diarios al incorporar información histórica más completa.
Por ello, los 14,26 millones previstos para 2027 deben entenderse como el escenario central actual de la EIA, no como un resultado garantizado.
En síntesis: Estados Unidos se aproxima a un nuevo umbral histórico de producción. La EIA espera que el país supere los 14 millones de barriles diarios como promedio trimestral a finales de 2026 y como promedio anual en 2027. El récord dependerá fundamentalmente del crecimiento terrestre, que deberá compensar el declive proyectado en el Golfo de América.