Las corrientes comerciales entre el sector energético de Venezuela y el mercado estadounidense han registrado un vuelco estructural de proporciones históricas.

Según los últimos registros oficiales de la Administración de Información Energética de los Estados Unidos (EIA), las importaciones desembarcadas de petróleo venezolano en puertos estadounidenses alcanzaron en julio de 2026 un promedio de 701.000 barriles por día (bpd).

Esta cifra representa multiplicar por 100 el volumen registrado en el mismo mes del año anterior (cuando apenas se importaban 7.000 bpd) y constituye la cota mensual de compras más elevada desde la imposición del régimen de sanciones sectoriales en 2017.

De forma paralela al incremento del volumen, los indicadores de la EIA confirman una corrección a la baja en la valoración por barril en los puntos de recepción en Norteamérica.

El precio de adquisición del crudo venezolano desembarcado se redujo desde un pico de $95,02 por barril registrado en mayo de 2026 hasta situarse en $71,28 por barril en julio, lo que implica un descenso del 25% en el costo de origen para los compradores internacionales.

La dinámica de flujos récords —que acumuló cerca de $6.530 millones en valor desembarcado entre marzo y julio— precedió a la formalización del marco de entendimiento energético NABEP, impulsada por el aumento de inversiones de operadoras con licencias de la OFAC (como Chevron) y por la alta demanda de las plantas de conversión profunda en el Golfo de México.

Reconfiguración de la dieta en las refinerías del PADD 3 y descuento por calidad

El retorno masivo del crudo pesado venezolano al sistema de refinación norteamericano responde a dinámicas técnicas y comerciales específicas:

  • Sustitución de dietas en la Costa del Golfo: Las refinerías del distrito PADD 3 (Texas y Luisiana) cuentan con coqueadores (coking units) e hidrocraqueadores diseñados históricamente para procesar crudos pesados y ácidos (como el Merey 16 o la mezcla Boscán). El aumento a 701.000 bpd desplazó a otros crudos competidores de la región, como el Maya mexicano o el Castilla colombiano.
  • Dinámica de precios y margen de refinación: El ajuste en el valor desembarcado a $71,28 por barril (frente a la media de $77,87 de la canasta general importada por EE. UU. en julio) incrementó el margen de ganancia (crack spread) de las refinerías estadounidenses, absorbiendo el diferencial de transporte e insumos de dilución.
  • Operación corporativa y licencias de exportación: El flujo de embarques estuvo dominado por las empresas mixtas en las que participan multinacionales estadounidenses y europeas, las cuales utilizan esquemas de cobro en especie y asignación de cargamentos autorizados por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) para la amortización de deudas e inversiones acumuladas en la Faja del Orinoco y la Cuenca Maracaibo.
  • Sostenibilidad del volumen previa a acuerdos bilaterales: La escalada en las compras previas a nuevos acuerdos marco demuestra que la infraestructura de transporte terrestre y terminales marinas venezolanas (como el Complejo José y la S/E El Furrial que respalda la red eléctrica) logró soportar tasas de despacho superiores a los 700.000 bpd dirigidos hacia un solo mercado.

Trayectoria de las importaciones de petróleo venezolano por EE. UU. (2026)

Mes de RegistroVolumen Importado (EIA)Precio Promedio Desembarcado (USD/bbl)Impacto / Condición de Mercado
Julio 20257.000 bpd~ $75,00Fase previa de restricciones comerciales.
Enero 2026284.000 bpd$82,10Reactivación inicial de licencias de exportación.
Mayo 2026~ 620.000 bpd$95,02Pico de precios en el mercado de hidrocarburos.
Julio 2026701.000 bpd$71,28Récord desde 2017 (+100x interanual).

El hito de 701.000 barriles diarios alcanzado en julio confirma que la sinergia entre las refinerías complejas de la Costa del Golfo de EE. UU. y el petróleo pesado venezolano prevalece sobre la incertidumbre geopolítica.

Al ofrecer un crudo competitivo a $71,28 por barril, las operadoras con presencia en el país han logrado consolidar a Venezuela como el segundo socio de suministro para el mercado estadounidense, garantizando flujo de caja y demanda firme para los barriles de la Faja del Orinoco.

Fuentes