Los precios de los combustibles en América Latina y el Caribe registraron incrementos sustanciales, alcanzando alzas promedio del 22% en el diésel y del 16% en la gasolina. De acuerdo con el secretario ejecutivo de la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (Olacde), Andrés Rebolledo, esta coyuntura presiona de forma directa las tarifas de generación eléctrica, dada la persistente dependencia del parque térmico regional de los hidrocarburos.
Durante la XI Semana de la Energía celebrada en Santo Domingo, las autoridades de 27 países miembro coincidieron en que la profundización de los esquemas de integración energética transfronteriza y la interconexión de redes resultan fundamentales para aportar resiliencia, optimizar costes y mitigar eventuales restricciones en el suministro.
Acuerdos ministeriales, matriz limpia y almacenamiento
La agenda regional estableció prioridades operativas para dinamizar el sector y hacer frente a la volatilidad del mercado petrolero internacional:
- Iniciativas y diagnósticos regionales: Los ministerios de energía acordaron evaluar el impacto de la inteligencia artificial en la demanda eléctrica, adecuar marcos regulatorios para impulsar la electrificación en sectores prioritarios y desarrollar normativas para gestionar el ciclo de vida de tecnologías limpias y captura de carbono.
- Modernización de infraestructura: Para contrarrestar contingencias en las redes locales, la Olacde planteó la necesidad de modernizar las líneas de transmisión, fortalecer la capacidad de almacenamiento y otorgar mayor firmeza técnica a los sistemas.
- Consolidación de renovables: A pesar de las variaciones en las cotizaciones del crudo, la región mantiene un liderazgo global en transición energética, al generar el 70% de su electricidad mediante fuentes renovables, posicionando la diversificación como el pilar fundamental para garantizar la seguridad de suministro a largo plazo.