En un esfuerzo por mitigar el impacto del encarecimiento de los insumos térmicos en la generación regional, el Gobierno de Honduras formalizó la asignación presupuestaria de más de $31,8 millones de dólares (796,7 millones de lempiras) destinados a sostener el esquema de subsidios a la energía eléctrica para sectores vulnerables.
Según lo estipulado en los Decretos Ejecutivos 029-2026 y 030-2026 —en vigor desde el pasado 1 de octubre—, la medida mantendrá su vigencia de forma ininterrumpida hasta el 31 de diciembre de 2026, amortiguando el costo del servicio eléctrico para familias de bajos ingresos, así como para pequeños y medianos comercios en todo el territorio nacional.
La arquitectura del programa contempla la cobertura del 100% en la facturación eléctrica para aquellos usuarios residenciales cuyo consumo mensual no exceda los 150 kilovatios hora (kWh). Este componente de gratuidad representa un costo operativo estimado en US$ 4,2 millones mensuales (L 105,6 millones) para las arcas públicas, beneficiando de forma directa a un universo proyectado de 324.638 usuarios residenciales con una erogación total de US$ 12,6 millones (L 316,9 millones) a lo largo del periodo de implementación.
Esquemas diferenciados, rol de la ENEE y contención inflacionaria
El paquete de alivio tarifario instrumenta mecanismos específicos de aplicación sobre las tarifas finales del sector distribuido:
- Estructura del segundo decreto: El Decreto Ejecutivo 030-2026 establece un cuadro de apoyo diferenciado escalonado en función de los rangos de consumo mensual. La norma precisa que los descuentos se aplicarán exclusivamente sobre el cargo por consumo corriente, excluyendo saldos vencidos, deudas previas o recargos adicionales.
- Ejecución operativa: La Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) asumirá la aplicación técnica de los aportes estatales en la facturación comercial, mientras que los entes reguladores fiscalizarán la transparencia del proceso y promoverán campañas institucionales de eficiencia y ahorro energético.
- Protección del tejido PYME: Además del soporte a la economía familiar, la extensión del subsidio busca proteger la estructura de costos de las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES) hacia el cierre del ejercicio fiscal 2026, evitando que las fluctuaciones en el mercado de hidrocarburos trasladen incrementos a la canasta básica.
- Congelamiento de combustibles: La decisión en el sector eléctrico complementa la política energética de coyuntura del Ejecutivo hondureño, el cual mantiene de manera paralela la estabilización y congelamiento temporal en los precios del diésel en el mercado interno.
La inyección de $31,8 millones (L 796,7 millones) para sostener el subsidio eléctrico hasta diciembre de 2026 ratifica la prioridad del Gobierno hondureño por absorber la volatilidad de los precios internacionales de la energía.
Al blindar a más de 324.000 hogares con tarifa cero para consumos menores a 150 kWh y aliviar los costos fijos de las pymes, la ENEE busca contener la presión inflacionaria y preservar la estabilidad económica en el tramo final del año.
Fuentes