El Gobierno de Estados Unidos formalizó una oferta de préstamo de hasta 40 millones de barriles de crudo provenientes de la Reserva Estratégica de Petróleo (SPR), dirigida a empresas operadoras del sector energético. La medida, anunciada por el Departamento de Energía, busca contener el alza acelerada en las cotizaciones de los combustibles refinados, impulsada por las presiones geopolíticas vinculadas al conflicto en Medio Oriente y las tensiones derivadas de la guerra en Ucrania.
La disposición forma parte del paquete de compromisos asumidos previamente por la administración estadounidense en el marco de la Organización Internacional de la Energía (OIEA), entidad que acordó liberar de forma coordinada junto a una treintena de países miembros un total de 400 millones de barriles para estabilizar la oferta global.
Mecanismos de suministro y respuesta del mercado
El esquema de préstamo de volúmenes de crudo técnico contempla condiciones operativas específicas para su reintegración a las reservas gubernamentales:
La iniciativa retoma el tramo final de la cuota de 172 millones de barriles comprometida inicialmente por Estados Unidos dentro del acuerdo multilateral de la OIEA. Durante convocatorias anteriores orientadas a la colocación de estos inventarios, la demanda efectiva del mercado corporativo se situó en torno a los 500.000 barriles.
Con la liberación de este lote suplementario, el Departamento de Energía busca inyectar liquidez física al circuito de refinación, aliviando la presión sobre los costos de procesamiento y amortiguando el impacto de las interrupciones en las cadenas internacionales de suministro sobre los precios finales al consumidor.