El desarrollo del campo de gas Sirius junto con Petrobras será uno de los pilares para reforzar el abastecimiento energético de Colombia.
Ecopetrol volverá a colocar la exploración de petróleo y gas en el centro de su estrategia, incluyendo proyectos de fracturación hidráulica —fracking— y el desarrollo de yacimientos costa afuera en el Caribe colombiano.
El anuncio fue realizado por Joaquín Gutiérrez Caballero durante su posesión como presidente de la compañía estatal, en un acto al que asistió el presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella.
La nueva administración busca revertir la desaceleración exploratoria de los últimos años, aumentar las reservas y recuperar la rentabilidad de la mayor empresa del país, después de cuatro años marcados por la caída de las utilidades y una menor actividad de búsqueda de hidrocarburos.
Gutiérrez aseguró que Ecopetrol retomará proyectos convencionales y no convencionales, además de mantener su apuesta por la exploración en aguas profundas. La Junta Directiva de la compañía lo designó por unanimidad el 24 de septiembre y estableció que asumiría formalmente el cargo a partir del 28 de septiembre.
El fracking regresa a la estrategia de Ecopetrol
La inclusión del fracking representa un cambio importante en la política energética colombiana. Durante el gobierno anterior se suspendió la firma de nuevos contratos de exploración y los proyectos piloto de yacimientos no convencionales quedaron paralizados por decisiones políticas, procesos judiciales y conflictos relacionados con las consultas a las comunidades.
La nueva orientación del Gobierno de De la Espriella contempla autorizar esta técnica bajo regulaciones ambientales y operativas más estrictas, con especial atención al Valle Medio del Magdalena.
Esta cuenca concentra algunos de los recursos no convencionales más prometedores del país y cuenta con infraestructura petrolera, gasoductos, oleoductos, instalaciones de almacenamiento y conexiones logísticas que podrían reducir los costos de desarrollo.
Sin embargo, el anuncio de Ecopetrol todavía no equivale al inicio inmediato de operaciones comerciales. La compañía deberá definir los bloques prioritarios, completar los procesos ambientales y sociales pendientes y presentar un programa concreto de inversiones.
Uno de los proyectos que podría ser retomado es Kalé, ubicado en Puerto Wilches, Santander. El piloto cuenta con licencia ambiental, pero permanece suspendido mientras se completa el proceso de consulta previa ordenado por la Corte Constitucional con la comunidad AfroWilches.
Por tanto, el regreso de Ecopetrol al fracking comienza como una decisión estratégica y política, pero su ejecución dependerá de resolver los obstáculos regulatorios, judiciales y comunitarios que mantienen detenidos los proyectos.
Sirius será clave para el suministro de gas
La nueva administración también identificó al campo Sirius como uno de los activos esenciales para la seguridad energética colombiana.
Sirius es desarrollado por Ecopetrol y Petrobras en el bloque GUA-OFF-0, en aguas profundas del Caribe. Los pozos Sirius-1 y Sirius-2 están ubicados aproximadamente a 77 kilómetros de Santa Marta, en una zona con una profundidad de agua superior a 800 metros.
Las evaluaciones realizadas por ambas compañías identificaron más de seis billones de pies cúbicos de gas in situ, lo que convirtió a Sirius en el mayor descubrimiento gasífero registrado en Colombia. De acuerdo con Petrobras, su volumen potencial podría aumentar en aproximadamente 200% las reservas actuales del país.
El consorcio está integrado por Ecopetrol, con una participación de 55,56%, y Petrobras, que posee el 44,44% y actúa como operador.
La producción se apoyará en sistemas submarinos que recolectarán el gas en el fondo marino y lo transportarán hasta la costa. Ecopetrol estima que el recurso podría cubrir durante más de diez años el consumo combinado de los sectores residencial, comercial, industrial y de movilidad de Colombia.
Las pruebas iniciales de formación del pozo Sirius-2 concluyeron satisfactoriamente y las compañías han trabajado con el objetivo de comenzar a suministrar gas hacia 2029.
El gas de Sirius ya despierta demanda
Ecopetrol y Petrobras completaron anticipadamente la comercialización del 100% del volumen de Sirius ofrecido al mercado, equivalente a un máximo de 249 millones de pies cúbicos diarios.
Los contratos se encuentran sujetos a condiciones, entre ellas la ejecución definitiva del proyecto, las autorizaciones correspondientes y la construcción de la infraestructura necesaria para llevar el gas desde aguas profundas hasta el sistema nacional.
La respuesta del mercado muestra la urgencia de Colombia por asegurar nuevas fuentes de suministro. Al cierre de 2025, la relación entre reservas y producción se ubicó en 7,4 años para el petróleo y en apenas 5,9 años para el gas natural, según la Agencia Nacional de Hidrocarburos.
El país ya depende parcialmente de importaciones de gas y enfrenta el declive natural de campos maduros que durante décadas abastecieron el mercado interno.
En este contexto, Sirius no es solamente un proyecto de crecimiento para Ecopetrol: constituye una pieza central de la seguridad energética colombiana y una alternativa para reducir la exposición a gas importado.
Nuevos descubrimientos fortalecen el corredor marino
La apuesta costa afuera no termina en Sirius. En agosto, Petrobras y Ecopetrol confirmaron un nuevo descubrimiento de gas en el pozo exploratorio Sandía-1, también ubicado en el bloque GUA-OFF-0.
El pozo se encuentra aproximadamente a 42 kilómetros de la costa, a una profundidad de agua de 1.251 metros y cerca de los descubrimientos Sirius y Copoazú. Su ubicación refuerza la posibilidad de desarrollar un corredor gasífero integrado en el Caribe colombiano, compartiendo parte de la infraestructura submarina y terrestre.
La integración de varios yacimientos podría mejorar la rentabilidad del desarrollo, distribuir los costos de infraestructura y sostener mayores volúmenes de producción durante un período más prolongado.
Gutiérrez también anunció que Ecopetrol abrirá una sede alterna en Barranquilla, acercando parte de la estructura corporativa a los proyectos marítimos, las instalaciones portuarias y el ecosistema industrial de la costa Caribe.
Un giro frente a la política energética anterior
La decisión de recuperar la exploración convencional, permitir el desarrollo de recursos no convencionales y acelerar el offshore marca un giro frente a la estrategia aplicada durante el gobierno de Gustavo Petro.
La administración anterior priorizó la transición energética y dejó de adjudicar nuevos contratos de exploración de petróleo y gas. Sus críticos sostuvieron que esa política debilitó la reposición de reservas y aumentó el riesgo de dependencia energética.
El Gobierno de De la Espriella ha planteado una transición distinta: conservar el desarrollo de energías renovables, pero financiándolo y respaldándolo con una mayor producción de petróleo y gas.
La nueva estrategia también busca mejorar el atractivo de Colombia frente al capital internacional en un momento en que Venezuela, Brasil, Guyana y Argentina compiten por inversiones destinadas a grandes proyectos de hidrocarburos.
Para Ecopetrol, el reto será demostrar que el cambio político puede convertirse en nuevos descubrimientos, producción comercial y mejores resultados financieros, sin debilitar sus controles ambientales ni su gobierno corporativo.
Reservas, producción y disciplina financiera
La petrolera cerró 2025 con 1.944 millones de barriles de petróleo equivalente en reservas probadas netas, un aumento de 2,7% frente al año anterior. Su índice de reposición de reservas alcanzó 121%, el mejor resultado de los últimos cuatro años.
Pese a esa recuperación, la compañía continúa necesitando descubrimientos de mayor escala y proyectos capaces de sostener la producción a largo plazo.
Los programas de recobro mejorado en campos maduros pueden extender la vida de los activos existentes, pero difícilmente reemplazan por sí solos una política sostenida de exploración.
El fracking ofrece acceso potencial a grandes recursos en tierra, mientras que Sirius y los nuevos descubrimientos marinos podrían transformar el mercado colombiano de gas. Ambos frentes, sin embargo, requieren inversiones elevadas, estabilidad regulatoria y varios años de desarrollo antes de alcanzar producción significativa.
La hoja de ruta anunciada por Gutiérrez devuelve a Ecopetrol a su negocio principal: explorar, desarrollar y producir hidrocarburos. El resultado dependerá ahora de la velocidad con la que la empresa convierta el cambio de orientación en licencias, contratos, pozos e infraestructura.