La industria energética colombiana ha desplegado una ofensiva internacional en Europa con el objetivo de captar capitales e ingeniería para ampliar su matriz renovable de base.

De acuerdo con el Centro de Estudios de Energía Renovable y el Agua (CEERA), Colombia cuenta con una cartera consolidada de 39 proyectos hidroeléctricos —con especial foco en Pequeñas Centrales Hidroeléctricas (PCH)— que representan una capacidad incremental de 904 megavatios (MW) de energía limpia.

No obstante, la materialización de este portafolio requiere inversiones estimadas de entre US$ 2.550 millones y US$ 3.200 millones, recursos que el gremio busca estructurar mediante alianzas estratégicas durante el congreso internacional HYDRO 2026, celebrado esta semana en Bolonia, Italia.

La delegación nacional, encabezada por la directora ejecutiva del CEERA, Catalina Rueda Callejas, busca conectar a desarrolladores locales con firmas internacionales de ingeniería, fabricantes de turbinas y fondos multilaterales de inversión. La urgencia por incorporar esta nueva capacidad hídrica responde a la necesidad de diversificar el Sistema Interconectado Nacional (SIN) y reforzar la seguridad energética del país.

Sin embargo, el principal cuello de botella para la ejecución de los desembolsos no radica en la permisología ambiental ni en la disponibilidad de recurso hídrico, sino en la falta de asignación de puntos de conexión a la red eléctrica y en el rezago en la expansión de la infraestructura de transmisión y distribución regional.

Desglose del portafolio, fases de desarrollo y barreras regulatorias

El balance del CEERA clasifica la cartera de 39 iniciativas en dos grandes bloques según su madurez operativa:

  • Proyectos en diseño y construcción (142 MW): Integrado por 12 iniciativas que cuentan con cronogramas activos y requieren inversiones de entre US$ 400 millones y US$ 500 millones. Estos desarrollos enfrentan el reto de culminar sus obras civiles y montaje electromecánico en plazos previstos.
  • Proyectos con licencia congelados por conexión (762 MW): Comprende 27 iniciativas que concentran la mayor parte del capital necesario, estimado entre US$ 2.150 millones y US$ 2.700 millones. A pesar de contar con licenciamiento ambiental aprobado, permanecen paralizados al no tener definidos los puntos de acceso a las redes por parte de la Unidad de Planeación Minero Energética (UPME) y los operadores de red.
  • Propuesta del gremio para destrabar inversiones: El CEERA planteó al Gobierno nacional una agenda de cuatro prioridades: reconocer formalmente el rol de las PCH en la política de transición energética; aplicar trámites ambientales proporcionales a la escala del proyecto; acelerar las soluciones de conexión e infraestructura de red; y crear garantías financieras que mitiguen el riesgo para los inversionistas privados.

La estrategia del CEERA en el evento HYDRO 2026 de Bolonia busca asegurar los $3.200 millones que requiere la cartera hidroeléctrica de Colombia. La incorporación de los 904 MW proyectados no solo depende de la captación de socios internacionales para el suministro de turbinas y financiamiento, sino de la voluntad del Gobierno y la UPME para destrabar los puntos de conexión a la red, permitiendo que las Pequeñas Centrales Hidroeléctricas aporten potencia firme y reduzcan los riesgos de racionamiento en el mercado eléctrico nacional.

Fuentes