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# Chris Wright llega a Venezuela para acelerar nuevos acuerdos petroleros y la entrada de empresas estadounidenses
- URL: https://www.theenergypost.com/chris-wright-llega-a-venezuela-para-acelerar-nuevos-acuerdos-petroleros-y-la-entrada-de-empresas-estadounidenses/
- Published: 2026-09-02T14:40:29.000Z
- Updated: 2026-09-02T14:40:29.000Z
- Description: El secretario de Energía acompañará la expansión de Chevron en la Faja del Orinoco y buscará aumentar el flujo de capital privado hacia el país. Washington presenta la reapertura petrolera venezolana como una pieza central de su seguridad energética en el hemisferio.
- Author: The Energy Post
- Tags: Política Energética, Estados Unidos, Venezuela, América Latina

El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, llegó a Venezuela para avanzar en nuevos acuerdos petroleros, facilitar la expansión de compañías estadounidenses y consolidar la estrategia energética hemisférica impulsada por la administración de Donald Trump.

Wright aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía, cerca de Caracas, donde fue recibido por la ministra venezolana de Hidrocarburos, Paula Henao, y el encargado de Negocios de Estados Unidos en el país, John Barrett.

“Queremos ver mucha inversión procedente de Estados Unidos en Venezuela para aumentar las oportunidades y la prosperidad de los venezolanos, estadounidenses y consumidores de energía”, declaró el funcionario tras su llegada.

El secretario explicó que Washington pretende ampliar “el flujo de capital privado de un gran número de empresas estadounidenses” hacia la industria venezolana, que necesita miles de millones de dólares para recuperar campos, oleoductos, refinerías, terminales, generación eléctrica y servicios petroleros deteriorados tras años de desinversión y control estatal.

La visita es la segunda de Wright a Venezuela desde febrero y se produce pocos días después de que Washington anunciara un amplio acuerdo para desarrollar 17 campos con aproximadamente 65.000 millones de barriles de reservas probadas.

## Chevron amplía su posición en la Faja del Orinoco

Uno de los principales objetivos de la agenda es respaldar la expansión de Chevron, la petrolera estadounidense con mayor presencia histórica y operativa en Venezuela.

La compañía anunció inversiones superiores a US$7.000 millones durante los próximos cinco años para ampliar sus operaciones y llevar su producción venezolana hasta aproximadamente 600.000 barriles diarios en 2031.

El plan contempla nuevas actividades en la Faja Petrolífera del Orinoco y la incorporación de los campos Carabobo 1 y Carabobo 2 Sur-A a PetroIndependencia, empresa conjunta entre Chevron y PDVSA.

La inversión incluirá perforación, recuperación de instalaciones, ampliación de infraestructura y otras obras necesarias para aumentar la producción de crudo pesado. Chevron considera que sus operaciones venezolanas pueden mantener costos de producción competitivos, inferiores a los de numerosos proyectos internacionales.

La expansión representa uno de los primeros compromisos concretos de capital estadounidense desde la apertura del sector petrolero promovida por las autoridades interinas venezolanas y la Administración Trump.

También eleva el peso de Chevron dentro de la producción nacional. La compañía, que ha mantenido presencia en Venezuela durante más de un siglo, aspira a más que duplicar su bombeo actual y convertirse en uno de los principales motores de la recuperación petrolera.

“Nos complace ampliar nuestra posición en Venezuela y contribuir a un suministro energético más confiable”, afirmó la empresa al presentar sus nuevos acuerdos.

## La diplomacia energética de Trump

Wright describió su viaje como parte de una política que utiliza la energía para fortalecer las relaciones comerciales, atraer inversión estadounidense y reducir la dependencia regional de actores externos.

“La diplomacia energética del presidente Trump está dando resultados: impulsando nuevos acuerdos energéticos, abriendo la puerta a las empresas estadounidenses y fortaleciendo la seguridad energética en todo nuestro hemisferio”, señaló el secretario.

El planteamiento de Washington parte de que la seguridad energética de Estados Unidos no depende exclusivamente de su producción interna. También requiere cadenas de suministro estables, cercanas y políticamente alineadas dentro del continente.

Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo y produce un crudo pesado especialmente compatible con varias refinerías de la costa estadounidense del Golfo de México. Su recuperación permitiría aumentar la disponibilidad regional de barriles que no deben atravesar rutas vulnerables como el estrecho de Ormuz.

La estrategia también busca reducir el espacio ocupado durante las últimas décadas por compañías y gobiernos de China, Rusia e Irán. La Administración Trump sostiene que esos actores aprovecharon el aislamiento venezolano sin realizar las inversiones necesarias para sostener la producción y la infraestructura.

El regreso de capital, tecnología, equipos y servicios estadounidenses intenta revertir ese proceso y reconstruir una relación energética que fue central para ambos países durante gran parte del siglo XX.

## De las licencias temporales a una apertura estructural

La nueva política supone un cambio respecto al modelo basado exclusivamente en sanciones y licencias temporales administradas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros.

Durante años, Chevron y otras compañías necesitaron autorizaciones específicas de Washington para mantener operaciones limitadas, exportar petróleo o recuperar deudas. Ese sistema restringía la planificación de largo plazo y mantenía a los inversores expuestos a cambios regulatorios frecuentes.

Estados Unidos comenzó en 2026 a flexibilizar selectivamente las restricciones para permitir ventas de crudo, entrada de diluyentes, importación de equipos y reactivación de proyectos. Wright aseguró durante su primera visita que su departamento trabajaba junto con otras agencias para emitir las licencias necesarias y liberar la actividad privada.

Venezuela también reformó su legislación de hidrocarburos para conceder mayor control operativo a empresas privadas y facilitar la inversión extranjera. De acuerdo con las autoridades interinas, ya se han suscrito alrededor de 50 acuerdos sobre más de 76 áreas productivas.

La prueba decisiva será si el nuevo marco ofrece seguridad jurídica, mecanismos de arbitraje, condiciones fiscales competitivas y protección efectiva contra futuras expropiaciones o cambios políticos.

## El acuerdo con NABEP amplía el control estadounidense

La visita ocurre inmediatamente después del acuerdo entre el Gobierno estadounidense y North American Blue Energy Partners, dirigida por el empresario venezolano Alejandro Betancourt.

Las autoridades venezolanas concedieron a NABEP derechos por 100 años sobre 17 campos. A cambio, la compañía otorgó a la Oficina de Capital Estratégico del Departamento de Guerra una participación del 35% en su empresa matriz.

El Departamento de Estado tendrá derecho a comprar, a costo de producción, el 20% del petróleo extraído en las áreas actuales y futuras operadas por NABEP, además de una opción preferente sobre el volumen restante.

La compañía proyecta movilizar hasta US$100.000 millones y superar el millón de barriles diarios, aunque esas cifras dependen de que consiga captar capital privado y ejecutar una reconstrucción de gran escala.

La expansión de Chevron es independiente del acuerdo con NABEP, pero ambas operaciones forman parte de la misma arquitectura: colocar producción, activos y decisiones empresariales venezolanas bajo una creciente influencia estadounidense.

## El desafío de reconstruir la capacidad productiva

Las autoridades venezolanas aseguran que el país produce aproximadamente 1,23 millones de barriles diarios, todavía muy por debajo de los 3,1 millones alcanzados antes de la llegada del chavismo al poder en 1999.

La recuperación no dependerá únicamente de nuevas concesiones. Los operadores necesitan electricidad confiable, diluyentes para transportar el crudo extrapesado, equipos de perforación, tuberías, almacenamiento, personal especializado y acceso normalizado al sistema financiero internacional.

Las inversiones de Chevron ofrecen una primera señal verificable de que la reapertura puede atraer capital real. Sin embargo, recuperar varios millones de barriles diarios requerirá la participación de otras petroleras, compañías de servicios, bancos y comercializadores.

ExxonMobil y ConocoPhillips mantienen una posición cautelosa después de las expropiaciones y disputas judiciales del pasado, mientras empresas europeas como Eni y Repsol conservan intereses en el país. Convencer a nuevos actores estadounidenses exigirá demostrar que el marco actual puede sobrevivir a futuros cambios políticos.

**Conclusión:** la llegada de Chris Wright confirma que Washington ya no trata el petróleo venezolano solamente como un asunto de sanciones, sino como un componente estratégico de su seguridad energética. Chevron aporta el primer gran compromiso de inversión, pero el éxito de la apertura dependerá de que Venezuela transforme los anuncios políticos en reglas estables, campos productivos y retornos confiables para el capital privado.