> ## Content Index
> Fetch the complete content index at: https://www.theenergypost.com/llms.txt
> Use this file to discover other available public pages before exploring further.

# Chevron atribuye su inversión de US$7.000 millones al cambio de condiciones en Venezuela
- URL: https://www.theenergypost.com/chevron-atribuye-su-inversion-de-us-7-000-millones-al-cambio-de-condiciones-en-venezuela/
- Published: 2026-09-02T19:55:23.000Z
- Updated: 2026-09-02T19:55:23.000Z
- Description: Mike Wirth aseguró desde Caracas que el nuevo entorno legal, fiscal y comercial fue determinante para comprometer capital adicional. La petrolera espera duplicar su producción hasta alcanzar cerca de 600.000 barriles diarios en 2031.
- Author: The Energy Post
- Tags: Empresas, Estados Unidos, Venezuela

El presidente y CEO de Chevron, Mike Wirth, afirmó que la transformación de las condiciones operativas en Venezuela fue decisiva para que la petrolera y sus empresas conjuntas aprobaran un programa de inversión superior a US$7.000 millones durante los próximos cinco años.

“Es justo decir que el entorno operativo aquí ha evolucionado lo suficiente como para comprometer los US$7.000 millones”, declaró Wirth durante una entrevista con CNBC desde Caracas. “Si no fuera por ese cambio, ese capital adicional podría no haberse dado”.

La afirmación convierte el anuncio de Chevron en algo más que una ampliación de producción. Es una señal directa al mercado de que al menos una gran petrolera estadounidense considera que las nuevas condiciones legales, fiscales y comerciales de Venezuela comienzan a reducir los riesgos que durante años bloquearon la inversión internacional.

Chevron espera utilizar el capital para ampliar sus operaciones en la Faja Petrolífera del Orinoco, desarrollar nuevas áreas y más que duplicar su producción venezolana hasta aproximadamente 600.000 barriles diarios en 2031.

## Nuevas áreas y mejores condiciones comerciales

Los acuerdos actualizan los términos de las tres empresas conjuntas de Chevron en Venezuela y le conceden acceso a nuevas áreas dentro de la Faja del Orinoco.

Petroindependencia, sociedad en la que una subsidiaria de Chevron posee el 49%, recibió los derechos para desarrollar Carabobo 1 y Carabobo 2 Sur-A. Ambos bloques están situados junto a instalaciones donde la compañía ya produce crudo extrapesado, lo que permitirá aprovechar parte de la infraestructura y experiencia operativa existentes.

La asignación se suma al acuerdo alcanzado en abril, cuando Chevron elevó al 49% su participación en Petroindependencia y obtuvo derechos sobre el área Ayacucho 8, próxima a las operaciones de Petropiar.

Las tres empresas conjuntas de la petrolera incrementaron su producción un 15% durante 2026, según la compañía.

Los nuevos términos incluyen mejoras fiscales, comerciales y legales destinadas a ofrecer retornos competitivos y mayor previsibilidad para proyectos de largo plazo. Chevron calcula que sus operaciones venezolanas pueden mantener costos totales inferiores a US$20 por barril, una cifra que permitiría competir dentro de su cartera global incluso en escenarios de precios moderados.

“Con mejores condiciones y superficie adicional, estamos fortaleciendo una cartera que creemos puede ofrecer un crecimiento atractivo de petróleo a bajo costo”, afirmó Wirth.

## Seguridad energética para Estados Unidos

El ejecutivo explicó que los gobiernos de Estados Unidos y Venezuela comparten el interés de utilizar la recuperación petrolera para fortalecer la seguridad energética regional.

Venezuela produce un crudo pesado especialmente compatible con las refinerías estadounidenses de la costa del Golfo de México. Aumentar ese suministro ofrecería a Washington una fuente cercana, estable y conectada con instalaciones que fueron diseñadas para procesar barriles de esas características.

“Existe una oportunidad de mejorar la seguridad energética, garantizar un suministro confiable para las refinerías estadounidenses y traer inversión y desarrollo a la economía venezolana”, señaló Wirth.

La proximidad geográfica también reduce la dependencia de cargamentos procedentes de regiones expuestas a conflictos y rutas marítimas vulnerables. Para la Administración Trump, incorporar nuevamente el petróleo venezolano a las cadenas occidentales constituye una pieza de su estrategia para consolidar el liderazgo energético estadounidense en el hemisferio.

El secretario de Energía, Chris Wright, viajó a Caracas para acompañar los nuevos acuerdos y promover la entrada de más compañías estadounidenses.

Chevron agradeció públicamente la colaboración de Wright y del Departamento de Energía para facilitar las condiciones necesarias para la inversión.

## Una señal para otras petroleras

Wirth anticipó que otras compañías podrían seguir el mismo camino si perciben que los cambios son duraderos y ofrecen protecciones suficientes.

“Espero que otras empresas vean la oportunidad”, afirmó.

El mensaje resulta particularmente relevante porque varias grandes petroleras mantienen reservas sobre un posible regreso a Venezuela. ExxonMobil y ConocoPhillips sufrieron expropiaciones durante el gobierno de Hugo Chávez y todavía conservan reclamaciones derivadas de la pérdida de sus activos.

A comienzos de 2026, el CEO de ExxonMobil, Darren Woods, calificó a Venezuela como “inviable para invertir” sin reformas legales y comerciales significativas. Su posición reflejaba la preocupación de la industria por las expropiaciones, la inestabilidad regulatoria y la falta de mecanismos confiables para resolver disputas.

El compromiso de Chevron indica que las condiciones han cambiado lo suficiente para una empresa que nunca abandonó completamente el país. Sin embargo, no demuestra todavía que los riesgos hayan disminuido al nivel requerido por compañías que perdieron activos y carecen de una operación establecida.

Chevron posee una ventaja que los posibles nuevos participantes no tienen: presencia continua desde 1923, conocimiento de los yacimientos, personal local, infraestructura instalada y empresas conjuntas que ya producen.

## De las licencias a un marco de largo plazo

Durante años, las operaciones de Chevron estuvieron condicionadas por licencias temporales emitidas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros de Estados Unidos. La empresa podía mantener una actividad limitada y exportar determinados volúmenes, pero sin la previsibilidad necesaria para desplegar un programa de capital de gran escala.

El nuevo escenario sustituye gradualmente ese modelo por acuerdos de mayor duración y por una legislación venezolana que amplía el control operativo del sector privado.

La reforma de la Ley de Hidrocarburos, los cambios fiscales y la normalización de la relación con Washington han permitido que Chevron pase de conservar activos a preparar una fase de crecimiento.

Esa diferencia es central para cualquier proyecto petrolero. Las compañías no comprometen miles de millones de dólares únicamente por la existencia de reservas; necesitan saber quién controlará las operaciones, cómo podrán recuperar el capital y bajo qué reglas se distribuirán los ingresos.

Las palabras de Wirth confirman que la modificación de esas condiciones, y no solamente el tamaño de los recursos venezolanos, desbloqueó la inversión.

## Una meta de 600.000 barriles diarios

Chevron produce actualmente alrededor de 280.000 barriles diarios en Venezuela. El programa busca llevar esa cifra a cerca de 600.000 barriles diarios en cinco años.

Alcanzar la meta exigirá perforar nuevos pozos, rehabilitar instalaciones, ampliar la capacidad de procesamiento, garantizar el suministro de diluyentes y mejorar oleoductos y terminales.

También será necesario estabilizar la red eléctrica, cuya fragilidad ha limitado históricamente las operaciones petroleras y refinadoras.

La inversión de US$7.000 millones constituye un compromiso importante, pero sigue siendo solo una fracción del capital requerido para recuperar toda la industria venezolana. Diferentes estimaciones sitúan las necesidades totales en decenas o incluso cientos de miles de millones de dólares durante más de una década.

El valor estratégico del anuncio está en que Chevron comienza a transformar la reapertura política en producción adicional financiada por una gran compañía internacional.

**Conclusión:** Venezuela poseía las reservas antes de los nuevos acuerdos, pero no ofrecía condiciones capaces de competir por el capital de Chevron. La decisión de invertir US$7.000 millones demuestra que los cambios legales, fiscales y operativos empiezan a modificar ese cálculo. La próxima prueba será si esa confianza se extiende a ExxonMobil, ConocoPhillips y otras compañías que todavía consideran insuficientes las garantías disponibles.